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MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - Scary Movie (Paramount)

Películas como Practical Magic, Bill & Ted's Big Adventure, Practical Magic, Top Gun o Meet The Fockers regresan con secuelas más de 20 años después del estreno del filme original, así que ¿por qué criticar a los hermanos Wayans? Olvidados (a excepción de Marlon) desde hace mucho tiempo, ellos han decidido reactivar la saga de comedias de terror light (o más bien burlas a las películas que se han estrenado en los últimos dos años), sólo que esto no es un reboot, sino un chiste actualizado, como Jackass. Gran parte del elenco original regresa, así como burlas (o ¿"referencias"?) a unas 15 películas. El público cautivo de Scary Movie, ya maduro, puede ir a divertirse, pero queda averiguar si los Wayans ganarán una nueva generación de fans.

JUNIO 4

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - Masters Of The Universe (Sony Pictures)

Cuando se anunció hace dos años que se haría una segunda película sobre el personaje He-Man, muchos asumieron una actitud indiferente ante ello. Pero Masters Of The Universe es una de las grandes apuestas de Sony Pictures para este verano, y la promoción ha sido intensa, sobre todo por la difusión del trailer que, aunque muestra un marcado trabajo del departamento de diversidad en el elenco, tiene detalles atractivos. Su destino en las taquillas es, por así decirlo, un volado, pues el actor Nicholas Galitzine (en el papel principal) puede convertirse en toda una estrella de Hollywood, o tener la misma fría recepción de Noah Centineo en Charlie's Angels. Otros puntos fuertes: Camila Mendes como Teela, Idris Elba como Duncan y Jared Leto como el villano Skeletor. ¿Listos para regresar a los 80s?

ESTRENO: JUNIO 5

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - The Mandalorian And Grogu (Disney)

Han pasado ya siete años desde que una película del universo de Star Wars se exhibió en cines. Pero los fans (y el público en general) no han dejado de consumir el material generado en streaming, sobre todo las series en la plataforma Disney+. El actor Pedro Pascal regresa como Din Djarin -mejor conocido como The Mandalorian- en esta superproducción dirigida por Jon Favreau y producida por Kathleen Kennedy. Naturalmente, no puede faltar Grogu, quien es el pesonaje favorito de chicos y grandes, la última vez que lo vimos fue en la tercera -y muy exitosa- temporada de la serie de televisión, estrenada en 2023. En el elenco principal de la película también destacan Sigourney Weaver y Jeremy Allen White (con la voz de Rotta The Hutt). The Mandalorian And Grogu inaugura la temporada de estrenos para este verano, y es un seguro número 1 en las taquillas de Estados Unidos para su primer fin de semana. Como diría Djarin, el camino así es.

ESTRENO: MAYO 21

MUST MOVIES.- Michael (Universal) - CRÍTICA

Dirigida por Antoine Fuqua; con Jaafar Jackson, Colman Domingo, Miles Teller, Mike Myers, Nia Long y Juliano Valdi. 127 mins. (Universal Pictures)

Por Julio Cortés

En cuanto a biopics de cantantes, el filme sobre la vida de Bob Dylan resultó bueno, pero el de Bruce Springsteen fue una desilusión, ya que se promocionó de manera errónea. Y junto a esas cintas, la de Michael Jackson es, sin duda, la más esperada. La filmación comenzó hace dos años, pero su estreno (originalmente planeado para octubre de 2025) se atrasó debido a diversos cambios en el guión, el rodaje de escenas adicionales y la edición de otras secuencias. El director, Antoine Fuqua (un veterano de los videoclips y autor de grandes películas como Training Day, The Equalizer, Tears of The Sun y The Replacemente Killers) siempre defendió el proyecto, hecho con la autorización de la familia del artista.  

Michael narra parte de la vida del cantante estadounidense, desde sus inicios como parte del grupo The Jackson 5 en Gary, Indiana, hasta su estatus como ídolo gracias a los álbumes Off The Wall (de 1979), Thriller (1982) y Bad (1987). Michael tiene problemas con su padre Joseph (Colman Domingo), debido a que éste no quiere dejarlo emprender una carrera como solista en forma, pero cuenta con el apoyo de su madre Katherine (Nia Long), quien siempre vio en él un talento especial para la música.

Con su característico estilo (en el que destaca la fotografía con claroscuros), Fuqua no deja de lado muchos detalles que podrán pasar desapercibidos para mucha gente, pero no para los grandes fans de El Rey Del Pop. La primera media hora de la película está dedicada a las presentaciones y grabaciones de The Jackson 5, de las que se encargó Berry Gordy, dueño de Motown Records y en las que Michael (interpretado por el niño Juliano Valdi) brillaba con su perfecta afinación. Los castigos que le impone Joseph en aras del perfeccionismo hacen que el chico lo respete, pero que no esté de acuerdo con él en cuanto a dominarlo y retener su creatividad. Graba Off The Wall en sus horas libres con el productor Quincy Jones, y junto con las ventas millonarias del álbum, llegan más problemas.

En una película donde el personaje principal no tiene una pareja, sobresalen otros individuos en su vida, como su abogado y manager John Branca (interpretado por Miles Teller, muy bueno), quien le informa a Joseph que ha sido despedido. También está Bill Bray (KeyLin Durrell Jones), quien no fue creado aquí para efectos dramáticos (como pasa en otras cintas o en series biográficas de streaming), sino quien realmente existió, pues fue jefe de seguridad de Michael Jackson durante mucho tiempo. Una de las mejores secuencias es cuando en 1983 Jackson y Branca acuden a la oficina de Walter Yetnikoff (Mike Myers), director de la disquera CBS (ahora Sony Music) y le exponen el problema de que el videoclip de la canción Billie Jean no tiene la suficiente exposición en MTV. Yetnikoff habla al canal, amenazando con retirar los videos de todos los artistas de la CBS si no se programa más a Michael Jackson. (En la vida real Yetnikoff no sólo hizo eso, sino que también exigió a Jann Wenner, director de la revista Rolling Stone, que pusiera a Michael en portada, con el argumento de que la publicación llevaba años de dar preferencia en la cubierta a artistas blancos).  

Michael Jackson quería hacer una gira mundial para promover Thriller (pésele a quien le pese, el álbum más vendido de la historia), pero obligado por su padre -y para complacer a su madre- fue la estrella en el tour Victory, al lado de sus hermanos. La película también muestra el accidente que tuvo en 1984 durante la grabación de un comercial para Pepsi, que le quemó gran parte de su cuero cabelludo y que lo hizo adicto a los calmantes. En muchas escenas el director logra un buen balance, pues por cada extravagancia del cantante -como el adoptar una llama, una serpiente y hasta al chimpancé Bubbles-, lo muestra también como una persona sensible, educada y amable, dando autógrafos y conviviendo con niños enfermos, con Branca como un aliado y un amigo. En una escena, Michael dice que sus fans son más que eso: "Son parte de mi familia".

Originalmente Michael iba a durar más de tres horas, abarcando los logros del artista durante más de cuatro décadas, pero de manera sorpresiva se anunció que la película mostraría la vida de Jackson hasta 1988. Eso lo hace un trabajo un tanto incompleto, pero con secuencias de conciertos impactantes, con los bailes de Jafaar Jackson (hijo de Jermaine Jackson y sobrino del cantante) fluyendo bien. Son más un tributo que una imitación, y en algunas escenas el actor debutante demuestra naturalidad en su interpretación. Jamás estaré de acuerdo en que los propios actores canten en los biopics los temas de los artistas que están interpretando: no se escucha igual, se pierde la magia y es sobreponer su ego a la personalidad del personaje en cuestión. Afortunadamente eso no sucede en este filme, y se pueden escuchar -en sus versiones originales o en vivo- clásicos como Beat It, Billie Jean, Thriller, Bad, Don't Stop Till You Get Enough y Human Nature (este último un hit injustamente olvidado durante décadas, y que desde 2010 ha sido revalorado). Muchos fans pueden quedar insatisfechos con la rapidez en la que se repasan esos pasajes en la vida de este artista, pero hay que pensar también en las nuevas generaciones que no lo conocen bien, y que al ver la película se adentrarán más en su obra musical, conociendo detalles específicos.  

Hubo también desconfianza en torno a la selección de Jafaar Jackson para interpretar a su tío Michael, pero al ver la película uno se pregunta: ¿quién más podría haber sido este artista en la pantalla grande? ¿Michael B. Jordan? ¿Daniel Kaluuya? ¿Regé Jean-Page? Ninguno hubiera podido combinar a la perfección la imagen, la agilidad y los matices en la transformación que requería el papel. Antoine Fuqua refleja en este trabajo dedicación, pero sobre todo admiración por un artista incomparable -e inimitable- como lo fue Michael Jackson, fallecido en 2009. En ese sentido, cumple su objetivo, de una manera muy profesional. Para los fans del buen pop, es una película indispensable.

👍👍👍

(Fotografías: Cortesía Universal Pictures)

MUST MOVIES.- Super Mario Galaxy: La Película (Universal) - CRÍTICA

Dirigida por Aaron Horvath y Michael Jelenic; con las voces de Chris Pratt, Anya Taylor-Joy, Jack Black, Brie Larson y Charlie Day. 98 mins. (Universal Pictures)

Por Julio Cortés

En 2023 The Super Mario Bros. Movie se perfilaba para ser la película más exitosa de ese año, pero nadie contaba con que tres meses después se estrenaría Barbie, un filme de triste memoria que poco a poco ha pasado a causar risas involuntarias, como aquellas películas de la "sga" de Twilight. Afortunadamente eso no detuvo a los directores Aaron Horvath y Michael Jelenic, que ahora presentan Super Mario Galaxy: La Película (The Super Mario Galaxy Movie), de nuevo con un gran elenco en las voces y más ambiciosa en adaptar el videojuego de Nintendo que es ya todo un clásico.

Los hermanos Mario (con voz de Chris Pratt) y Luigi (con voz de Charlie Day) han regresado, y ahora viven en el Reino Champiñón. Ellos ayudan a la princesa Peach (con voz de Anya Taylor-Joy), pero también conocen a Yoshi (con voz de Donald Glover), un dinosaurio que se convierte en su compañero de aventuras. La fiesta de Peach desencadena eventos que hacen que Mario y Luigi emprendan un viaje para detener los malvados planes de Bowser Jr. (con voz de Benny Safdie) y salvar a la princesa Rosalina (con voz de Brie Larson).

Desde la primera escena los niños quedarán fascinados por las aventuras de los hermanos plomeros y sus amigos. Pero más que coloridas viñetas, el objetivo de los directores es que éstas se asemejen a las distintas fases del videojuego, ganando puntos y pasando a otras etapas. Como espectador, casi me pierdo en el vertiginoso viaje de Mario y Luigi, porque cada detalle es, a la vez, un chiste privado: el viaje en motocicletas, unos pingüinos bailarines y unas calaveras con sombreros rancheros. Rosalina y Peach son hermanas, pero la única diferencia que noté entre ellas fue el color de su vestido (y una sombrilla). Más distintos vi a Bowser Jr. y su padre (este último con voz de Jack Black, nunca tan ocupado como para no trabajar en este tipo de filmes), que por momentos son villanos y al minuto siguiente más bien personajes bufonescos.  

En comparación con la primera parte, este filme está aún más depurado, pero el problema consiste precisamente en eso: Matthew Fogel quiere incluir en el guión cada uno de los elementos del videojuego, ya sea la aparición de algún personaje -por mínima que sea-, o la secuencia en que Mario y Luigi se transforman en bebés. Por momentos todo está tan saturado de hongos, o monstruos, o máquinas, que es necesario algo de quietud. Un punto extra va para Fox McCloud (con voz de Glen Powell), un zorro piloto y estrella del videojuego Star Fox, que bien podría tener su propia película (como el Gato con Botas de Shrek). Desgraciadamente su tiempo en pantalla es corto.

Nunca he estado de acuerdo en ver un filme incompleto, pero éste es un extraño caso en el que si alguien llegara 5, 10 o 15 minutos tarde a la función quedaría igual de satisfecho que el resto del público, pues en la historia son fácilmente distinguibles los buenos, los malos y el conflicto principal. Super Mario Galaxy: La Película es colorida y visualmente impresionante, y aún así, no puedo recomendarla del todo, por ser hecha más para fans obsesivos que para espectadores normales. Una secuela está bien, pero es suficiente; no se necesita una tercera parte. Ahora que, si eso apareciera en dos años, claro que sería mejor que Barbie, al igual que varias decenas de películas más.

👌👌

(Fotografías: cortesía Universal Pictures)

MUST MOVIES.- Hoppers - Operación Castor (Disney) (CRÍTICA)

Dirigida por Daniel Chong; con las voces de Piper Curda, Bobby Moynihan, Jon Hamm y Dave Franco. 104 mins. (Walt Disney Studios)

Por Julio Cortés

La más reciente cinta de animación de Disney/Pixar, Hoppers - Operación Castor (Hoppers), contó con una campaña publicitaria singular: mientras todos los pósters en los cines mostraban unos castores (dando una pista errónea de que se trataba de un filme como Zootopia 2 o A Bug's Life, centrado completamente en los animales), el trailer deja ver que los personajes humanos tienen el mismo tiempo en pantalla. Eso no le quita fuerza a la cinta, pero sí divide el contenido que va dirigido al público infantil con el que es centrado en los adolescentes y adultos. 

La heroína de esta película se llama Mabel Tanaka (con voz de Piper Curda), una chica de 19 años que es amante de los animales. Ella está muy preocupada debido a que en medio de un bosque van a construir una carretera. Un día Mabel descubre por casualidad que la doctora Sam (con voz de Kathy Najimi) forma parte de un proyecto en el que la tecnología permite a los humanos transformarse en animales, y así, se adentra en el mundo de los castores, intentando animarlos a que construyan una presa, para evitar que el plan del alcalde Jerry (con voz de Jon Hamm) continúe.

Una película como Hoppers - Operación Castor se puede disfrutar de principio a fin, pero es necesario aclarar que su historia está dividida en tres partes: al principio se muestra muy bien la personalidad de Mabel, una estudiante que no se rinde ante nada y que adecuadamente dice que el proyecto en el que trabaja su profesora "es como (la película) Avatar". Eso no es precisamente para estar protegidos de una demanda de James Cameron, sino para advertirnos que será una aventura en un reino no tan desconocido. En lo que sí se asemeja mucho este filme es a Furry Vengeance, cinta de 2010 estelarizada por Brendan Fraser y que, sinceramente, era mucho más divertida en cuanto a las situaciones de los humanos.

Los animales resultan, obviamente, adorables; en especial el rey de los castores, George (con voz de Bobby Moynihan, ex estrella del programa de televisión Saturday Night Live), quien ayuda en todo momento a Mabel en la difícil misión. Hay secuencias muy divertidas (como cuando todos trabajan con el clásico "Working For The Weekend" como música de fondo), y ahí es cuando se luce más el profesionalismo de estos estudios de animación, logrando  que el público se identifique con los personajes.

Desafortunadamente, como otros filmes de animación de Disney (Coco, Encanto, Turning Red), el problema es un clímax (no el desenlace) en el que todo se sale de control, en aras de demostrar la valentía de los buenos y exponer un villano ¿natural? ¿sobrenatural? Eso no puedo revelarlo. Mabel se une al grupo de protagonistas de cintas de este tipo, como Mirabel Madrigal, Meilin Lee, Asha o Riley Andersen, las cuales, con el paso del tiempo, no resultan memorables. En el fondo Hoppers - Operación Castor es una película sobre ecología, con algunos puntos interesantes sobre elementos de tecnología usandos para la interacción entre los humanos y los animales. El mensaje no podría ser igual de efectivo sin ese toque desenfadado, pero dista mucho de ser un clásico.

👌👍👋

(Fotografías: cortesía Disney)

MUST MOVIES.- El Guardián: Último Refugio (Diamond Films) - CRÍTICA

Dirigida por Ric Roman Waugh; con Jason Statham, Bodhi Rae Breathnach, Naomi Ackie y Bill Nighy. 107 mins. (Diamond Films)

Por Julio Cortés

La saga de películas de John Wick (con Keanu Reeves) volvió a poner en alto el género de acción, pero también generó en gran parte del público la idea errónea de que dichos filmes deben tener un ritmo hiperkinético de principio a fin. Jason Statham es un actor que sabe adaptarse bien a las exigencias de los directores, y en su más reciente trabajo, El Guardián: Último Refugio, se toma las cosas con más calma para delinear bien su personaje.

Michael Mason (Statham) es un ex militar que trabajaba como asesino a sueldo, pero decidió retirarse sin decirle a nadie y por circunstancias misteriosas. Ahora vive aislado en una isla de Escocia, y cada 15 días una niña llamada Jesse (Bodhi Rae Breathnach) le lleva provisiones. Tras una tormenta en la que el tío de ella muere, Michael se hace cargo de Jesse. Mientras tanto, Manafort (Bill Nighy), el antiguo jefe de Mason, envía un grupo de hombres para asesinarlo, ignorando que su ex subordinado hará lo que sea para defender a su nueva amiga.

Mencionaba la cuestión del ritmo en muchas películas de acción para remarcar que varios actores (como Sylvester Stallone en Get Carter, Jackie Chan en The Foreigner o Michael Fassbender en The Assassin) optan por mostrar matices en su interpretación, al nivelar las escenas de peleas cuerpo a cuerpo y de tiroteos con otras que expliquen la personalidad del héroe. Cuando la estrategia no funciona, el público se aburre, pero cuando es efectiva, denota un buen trabajo entre el actor y el director. Ric Roman Waugh muestra la soledad de Michael Mason, al situarlo escondido en una isla, pero todo se debe a que en el pasado le fue asignada una misión en la que debía matar a un hombre inocente, a lo cual se negó. Su aislamiento no significa que sea cobarde, porque viaja a la ciudad para comprar medicinas (pues la niña seaccidentó en la tempestad) y ahí es descubierto. A partir de entonces se alterna la acción con la investigación y la creciente relación tipo padre-hija entre Michael y Jesse.

Martin Ahlgren, el conocido fotógrafo sueco, hace aquí un buen trabajo, logrando una atmósfera sombría, a tono con lo enigmático del personaje principal. En toda cinta de acción es necesario un buen villano, y Bill Nighy brilla como el perseguidor de Mason que estuvo al mando de una fuerza de élite llamada The Black Kites. El conflicto principal puede resultar un poco confuso para algunos (involucra burocracia, política y corrupción), pero eso se compensa con buenas secuencias de acción, entre las que no puede faltar una balacera en un club nocturno, con luces de neón por todos lados.

Hace ya 25 años que Jason Statham decidió tomar el camino de los filmes de acción, y cuenta todavía con mucha energía. En 2012 protagonizó otra película en la que tenía que proteger a una niña: Safe, con una estructura mucho más convencional dentro del género. El Guardián: Último Refugio no es una cinta de transición en su filmografía, pero sí uno de sus más mesurados y mejores trabajos.

👍👍👍

(Fotografías: cortesía Diamond Films)

MUST MOVIES.- Zootopia 2 (Disney) - CRÍTICA

Dirigida por Jared Bush y Byron howard; con las voces de Ginnifer Goodwin, Jason Bateman, Ke Huy Quan, Andy Samberg, Idris Elba, Patrick Warburton, Danny Trejo y Shakira. 108 mins. (Walt Disney Pictures)

Por Julio Cortés

Hay películas de animación que obtienen un éxito sorpresivo, y de inmediato el equipo de producción comienza a trabajar en una secuela, que se estrena dos años después y cuyos resultados pasan a ser menores que los del filme original, resultado de un argumento deficiente y de la prisa por obtener de nuevo esa fórmula que, en esencia, sólo se da una vez. Pero durante mucho tiempo ése no fue el caso de Zootopia, una cinta de Walt Disney Animation Studios que impresionó a propios y extraños en 2016, expandiendo su público poco a poco y convirtiéndose en un clásico del género. Todos ansiaban una segunda parte, que fue cocinándose lentamente y que por fin se estrena, presentando a entrañables personajes y con otros nuevos, que también se quedarán en la memoria de chicos y grandes.

En esta nueva aventura, la coneja Judy Hopps (Goodwin) y el zorro Nick Wilde (Bateman) trabajan ahora como policías, en un caso en el que le deben seguir la pista a un misterioso reptil que llega a Zootopia. Así, deambulan como incógnitos en ciertas zonas de la ciudad, conociendo personajes como la familia Lynxley -conformada por linces-, la castor Nibbles (Fortune Feimster), el reptil Jesús (Danny Trejo) y el alcalde Brian Winddancer (Warburton). Poco a poco Nick y Judy obtienen datos con los que el caso podría conducirlos a un hecho importante en la historia de Zootopia, y con sorpresas para todos los habitantes.

El director de Zootopia, Byron Howard, regresó para esta secuela, pero no Rich Moore, quien fue sustituido por Jared Bush (uno de los guionistas en la primera parte). La esencia de los personajes Judy y Nick Wilde está ahí, y todos los conocemos bien, pero no deja de ser una pareja dispareja, como las conformadas en la saga de Toy Story (Buzz Lightyear y el sheriff Woody) o en la de Monsters Inc. (Mike Wazowski y James Sullivan). Es la receta clásica de las películas buddy cop, lo cual hace esto más atractivo, pues ellos son policías. En cuanto a los animales que van encontrando al investigar el caso, hay unos muy vistosos, como la serpiente Gary o el pintoresco caballo Winddancer. Los linces son los más memorables y carismáticos, aunque la castor y el lagarto mexicano no tienen el atractivo de muchos que vimos en el filme de 2016.

Como todas las secuelas, este filme es en cierta forma mucho más elaborado que el anterior, pero no se desvía por complacer más al público adulto que a los niños -un punto muy bueno-, quienes se divierten mucho viéndolo. Hay detalles graciosos, y son precisamente las apariciones de personajes como como el jege Bogo (con voz de Idris Elba), Gazelle (Shakira), Roedriguez (Alan Tudyk), Mr. Big (Maurice LaMarche) y sobre todo el perezoso Flash (Raymond Persi), quien salva la situación en un momento decisivo. Son momentos fugaces y uno desearía que duraran más, aunque obviamente hay pistas que nos dejan esperanzas para una tercera parte.

La película no está exenta de un defecto: tiene un desenlace demasiado largo, que se desarrolla más allá de los muros climáticos de Zootopia; cuando uno piensa que el caso ya se resolvió, todavía restan diez minutos. Aunque, después de esperar casi una década por esta segunda parte, es comprensible que los directores quisieran ser más detallistas en las escenas de acción. En un año en el que las superproducciones de animación han sido pocas, pero muy impactantes, Zootopia 2 resulta una de las mejores, pues no cae en sentimentalismos ni argumentos incomprensibles. Si le sumamos un villano memorable, tenemos un filme muy sobresaliente en el género. 

👌👍👍👍👍

Fotografías: cortesía Walt Disney Pictures

MUST MOVIES.- Wicked: Por Siempre (Universal) - CRÍTICA

Dirigida por Jon M. Chu; con Ariana Grande, Jeff Goldblum, Cynthia Erivo y Michelle Yeoh. 137 mins. (Universal Pictures)

Por Julio Cortés

Si Wicked es una de las grandes obras musicales de Broadway, el año pasado la película fue uno de los mayores éxitos en los cines a nivel mundial. Gran parte de su atractivo fue contar con la cantante Ariana Grande en uno de los papeles principales, pero el trabajo del director Jon M. Chu (meticuloso en cada una de las escenas de la superproducción) fácilmente fue lo que obtuvo la aceptación del público. El concepto visual, las actuaciones y los temas compuestos por Stephen Schwartz se combinaron en un gran espectáculo cinematográfico. Pero era de esperarse que la cinta se dividiera en dos partes, y un año después ya está aquí Wicked: Por Siempre (Wicked: For Good), esperada por los fans y con un argumento de alguna forma conocido por un porcentaje de espectadores.

La película es el segundo acto de la puesta en escena: Elphaba (Erivo) vive exiliada y se oculta en el bosque de Oz, mientras continúa su lucha por la libertada de los animales silenciados del reino e intenta exponer la verdad que conoce sobre El Mago (Jeff Goldblum). Mientras tanto, Glinda (Grande) se ha convertido en el símbolo de la bondad en todo Oz, viviendo en el palacio de la Ciudad Esmeralda. Ella va a casarse con el príncipe Fiyero (Jonathan Bailey), e intenta una reconciliación entre Elphaba y El Mago, pero todo fracasa, alejando aún más a las dos amigas y con efectos que transformarán sus destinos.

Esta película se centra en el personaje de Erivo; es decir, en Elphaba. Así, vemos los esfuerzos que ella hace por defender a los animales, pero también se enfrenta a Glinda, en una secuencia que es intensa, pero también conmovedora. A medida de que el conflicto aumenta, también aparecen los personajes clásicos de El Mago de Oz, entre ellos Dorothy (interpretada por Bethany Weaver). Fiyero demuestra su amor por Elphaba en una escena que ha causado cierta polémica, pero que en mi opinión no es motivo para un escándalo. Goldblum es un actor carismático, y de nuevo da muestras de ello como El Mago, ya no tan encantador, sino siniestro y temeroso ante una sorpresiva noticia.

El fastuoso diseño de producción de Nathan Crowley fue punto clave en la primera parte, pero también aquí, así como los efectos especiales de Tom Bailey y su equipo. Hay algunos momentos de la película en los que uno olvida la pantalla verde de la preproducción y se ve trasladado a ese mundo de fantasía, aunque sigo pensando en que el concepto visual -con los colores verde y rosa de algodón de azúcar- es demasiado parecido al del video de la canción Me!, de Taylor Swift y Brendon Urie. En cuanto a las secuencias musicales, la mejor, sin duda, es en la que se escucha la balada The Girl In The Bubble, interpretada por Ariana, quien supera en esa faceta a Cynthia.

Para disfrutar al máximo Wicked: Por Siempre es necesario haber visto la anterior película. Esta secuela tambien tendrá bastante éxito, recaudará mucho dinero en los cines y seguramente estará nominada a varios premios Oscar, pero es notable que este año no hubo una competencia con otro filme, como sucedió en 2024 al enfrentar a Wicked con Gladiator II. Al ver los créditos finales, no dejaba de preguntarme qué es lo que les falta a estos dos trabajos de Chu para convertirse en clásicos. Y minutos después lo descubrí: no tienen un tema musical memorable, un número 1 verdaderamente popular. Titanic lo tuvo; Frozen lo tuvo; Rocky lo tuvo. Vamos, hasta The Wizard Of Oz lo tuvo. En ese sentido, Wicked: For Good no podía ser perfecta.

👌👋👍👍

Fotografías: Cortesía Universal Pictures

(Para ver la crítica del soundtrack de Wicked: For Good, ingresa aquí

MUST MOVIES.- Depredador: Tierras Salvajes (20th Century Studios) - CRÍTICA

Dirigida por Dan Trachtenberg; con Elle Fanning, Dimitrius Schuster-Koloamatangi y Reuben de Jong. 107 mins. (20th. Century Studios)

Por Julio Cortés

Hace 30 años nadie hubiera imaginado que después de dos películas el personaje del Depredador tuviera potencial para un puñado de filmes que han tenido éxito variable en las taquillas. La combinación de violencia y ciencia ficción a-lo-Alien comenzó en 1987, en esa cinta protagonizada por Arnold Schwarzenegger cuyo plan de marketing era nunca presentar al monstruo, hasta que los espectadores quedaran impactados con su fealdad al verlo en la sala de cine. Ahora llega Depredador: Tierras Salvajes (Predator: Badlands), uno de los grandes estrenos del otoño que nadie pedía -y, por ende, nadie esperaba-, pero que podría dar paso a una nueva saga.

La película nos muestra a Dek (Dimitrius Schuster-Koloamatangi), un joven Depredador exiliado, quien forma una rara alianza con Thia (Elle Fanning), una androide construida por la corporación Weyland-Yutani. Ambos se embarcan en un peligroso viaje por el planeta Genna para enfrentarse a una criatura llamada Kalisk, lo que pone a prueba la confianza entre ellos, pero lo que ignoran es que Tessa (también Fanning), otro androide que es considerado la hermana de Thia, se dirige a Genna para atrapar al Kalisk y a todo aquél que sea un obstáculo en su misión. 

Dan Trachtenberg es el responsable de este filme, y tiene experiencia en el tema, tras dirigir en 2022 Prey, una película de buena manufactura que mostraba el enfrentamiento de una mujer primitiva contra el alienígena. El Depredador de Tierras Salvajes (adecuadamente interpretado por el neozelandés Koloamatangi) ve morir a su hermano a manos de su padre, y desde ahí se logra que el público sienta empatía con el personaje, que resalta su lado emotivo. Su interacción con la androide al principio es agresiva, pero con el tiempo se forma un vínculo entre ellos.

El guión de Patrick Aison logra un comparativo muy interesante, al exponer tanto la relación de Dek con sus familiares como la de Genna -una "hermana" alegre y compasiva- con Thia -fría y celosa en su misión de capturar a cuantas criaturas se encuentre-. Es difícil ver a la siempre joven Fanning en este tipo de filmes, y aquí aparece en un doble papel, dando muestra una vez más de su talento (el peinado de Thia es muy parecido al que Elle lució en la película Babel). La atmósfera apocalíptica está llena de tensión, como esos episodios de la serie The Mandalorian en los que los villanos son realmente peligrosos y no tienen piedad por nadie.

Varias escenas cuentan con espectaculares efectos especiales, y en el clímax de la historia hay peleas dignas de un personaje de este tipo (después de todo, uno de esa especie se enfrentó contra el Xenomorfo de Alien en la película de 2007). Una criatura llamada Bud me resultó un tanto innecesaria y desagradable, pero eso se puede perdonar en un filme que se centra en su género, y en el que el director tiene muy bien planteada la cantidad -e intensidad- de acción y drama que va a presentar. Depredador: Tierras Salvajes provoca que uno se interese en los conflictos de sus personajes principales, y eso es un plus que siempre se agradece.

👍👍👌

Fotografías: Cortesía 20th Century Studios

MUST MOVIES.- Tron: Ares (Disney) - CRÍTICA

Dirigida por Joachim Ronning; con Jared Leto, Jeff Bridges, Gillian Anderson, Evan Peters y Greta Lee. 119 mins. (Disney)

Por Julio Cortés

La tercera película en la saga de Tron tardó casi 12 años en llegar a los cines, y los problemas para que el proyecto fuera autorizado bien podría narrarse en un documental. Lo importante es que el filme finalmente se estrenó, dirigido por el noruego Joaquin Ronning y producido por Jared Leto, fan de la película original (de 1982) y quien lógicamente, al tener ese cargo, exigiría el papel principal.

La cinta cuenta la historia de un sofisticado programa de control maestro llamado Ares (Leto), que es enviado al mundo real desde el digital, en un proyecto planeado por Julian Dillinger (Evan Peters). Él presenta a Ares ante ejecutivos, ocultándoles que el programa sólo puede salir de la red durante 29 minutos. Mientras tanto, Eve Kim (Greta Lee), ejecutiva de la compañía ENCOM, estudia el sistema que trabajó Kevin Flynn (Jeff Bridges) hace cuatro décadas, descubriendo que el "código de permanencia" puede durar horas, lo cual podría utilizarse con fines benéficos y no perjudiciales, como los de su rival Dillinger.

Lo más impresionante en las películas de Tron es el diseño de producción; desgraciadamente en esta nueva aventura es poco el tiempo en el que se aprecia el "interior" de una computadora o del mundo virtual ("la red"). Aunque los personajes principales están muy bien delineados (y el guión adecuadamente se adapta a tendencias tecnológicas, con la fiebre por la Inteligencia Artificial), todo se centra en Ares, un programa que, a manera de un extraterrestre en la ciudad (la película está filmada en Vancouver), siente curiosidad por conocer el mundo y poco a poco intuye que hay algo siniestro en su creador. Ares (con la imagen que tiene Leto desde hace casi una década, con el cabello largo y barba) bien podría haber hecho equipo con el niño David de la cinta A.I. (cuyo título resultó algo profético).

Es notable el desempeño del departamento de diversidad, al haber en la película un elenco multiracial, pero hay algunos personajes no muy necesarios, especialmente Ajay (Hasan Minhaj) y Erin (Sarah Desjardins), expertos en tecnología y en presentar la nueva versión del videojuego Space Paranoids, creado desde hace más de 40 años por Kevin Flynn, a quien se le rinde culto como si fuera una especie de Stan Lee. Más interesante es el personaje de Gillian Anderson como la madre del villano Dillinger y por supuesto la aparición (breve, pero efectiva) de Jeff Bridges como Flynn, quien le ayuda a Ares a regresar al mundo real y con quien conversa acerca de la peligrosa obsesión con la tecnología, incluyendo lo que causa la música de Mozart y Depeche Mode. El guión de Jesse Wigutow suena algo forzado en cuestiones ténicas, pero efectivo para transmitir esa idea de lo orgánico sobre lo artificial.

En su recta final Tron Ares más bien se asemeja a películas como Independence Day o cualquiera de Marvel (eso sí, superando por mucho a la última de The Fantastic Four), pero su categoría como un filme de producción sofisticada  y su homenaje nostálgico a los 80s son innegables. Si a eso le sumamos un potente soundtrack que marca el regreso del grupo Nine Inch Nails (cuyos integrantes aparecen fugazmente en la cinta) tenemos un trabajo brillante y recomendable, aunque no tan impactante y trascendente como sus dos predecesores. En ese sentido, el esfuerzo de Leto por revalorar una de las sagas más atractivas de los estudios Disney valió la pena.

👌👌👌

(Fotografías: Cortesía Walt Disney Pictures)

MUST MOVIES.- Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba - Castillo Infinito (Sony) - CRÍTICA

Dirigida por Hikaru Kondo y Haruo Sotozaki; con las voces de Zach Aguilar, Ryan Bartley, Natsuki Hanae, Griffin Burns y Akira hishida. 155 mins. (Sony Pictures)

Por Julio Cortés

Esta película es una de las más populares del año a nivel mundial, y en Estados Unidos se convirtió en el filme de anime más exitoso de la historia, tras recaudar en su primer fin de semana 70 millones de dólares. El verla en cine es una experiencia única, pero también frustrante, por una poderosa razón que se expone más adelante.

Siempre es de gran utilidad armar una sinopsis que exprese lo más claramente posible el argumento: la película nos muestra los esfuerzos de un grupo de jóvenes que conforman el Cuerpo de Cazadores de Demonios (una organización ignorada por el gobierno), en la Era Taisho de Japón. Destaca Tanjiro Kamado, quien se unió a éstos tras un duro entrenamiento, luego de que su familia fuera asesinada y que su hermana menor, Nezuko, fuera convertida en demonio. Tanjiro ha enfrentado a muchos, junto a Zenitsu Agatsuma e Inosuke Hashibira, además de hacer equipo con los Pilares (Hashira). Destacan Kyojuro Rengoku -Pilar de la Llama- en el Tren Infinito, Tengen Uzui -Pilar del Sonido- en el Distrito Rojo, Muichiro Tokito - Pilar de la Niebla- y Mitsuri Kanroji -Pilar del Amor-, ambos en la Aldea de los Herreros.

Mientras todos participaban en un entrenamiento especial para una batalla final, en la Mansión Ubuyashiki aparece Muzan Kibutsuji, lo cual pone al Cuerpo de Cazadores de Demonios en peligro. Tanjiro y los Pilares son arrastrados por Muzan hacia un espacio misterioso, y en el Castillo Infinito hay un enfrentamiento final, en el que los cazadores pondrán a prueba todos sus conocimientos para vencer a los despiadados demonios.

Esta cinta es la cuarta basada en el exitoso manga Infinity Castle; los otros filmes fueron estrenados en 2020, 2023 y 2024, con varias interesantes estrategias de marketing en Japón. Todas se basan en la popular serie de televisión de anime, producidas por el estudio de animación Ufotable y con los dibujos de Koyoharu Gotouge, primer artista de manga en figurar en la lista anual de la revista Time de las 100 personas más influyentes. La animación de la película es mucho más sofisticada que la de la serie de televisión, con efectos más espectaculares e imágenes más coloridas (más de 20 podrían conformar un cuadro, para colgarlo como una obra de arte en la sala de una casa). Desde el principio hay una violencia extrema que deja corto el contenido de cualquier filme de Takashi Miike y a la clasificación NC-17 como algo light: hay cabezas cortadas, katanas clavadas en ojos y sangre expuesta en la mayoría de las escenas. Esto último lo expongo como una observación y no como una crítica; la película es para adultos, y pude ver afuera del cine la negativa expresa que le daban a la familia de un niño que deseaba ingresar a ver el filme.

Es común ver aquí secuencias en cámara lenta y el iris de los ojos de los personajes principales temblar, escuchar monólogos internos y frases como "respiración de trueno", "respiración de agua" y términos como "rango superior" y "mundo transparente". Los gritos de los encargados del doblaje parece que pudieran provocarles una hernia por su esfuerzo, lo cual no demerita su buen trabajo. Los villanos realmente son temibles y casi invencibles; particularmente causaron temor en mí uno llamado Doma, otro con el look de Wolverine llamado Taigaku, y el más fuerte, Akaza, con líneas tatuadas en su rostro. La cinta cuenta con el máximo de intensidad desde la primera secuencia hasta la canción de Lisa en los créditos finales, pero todo eso no puede ocultar su principal defecto, algo imperdonable en un trabajo de este rango: no hay un texto introductorio, ni una explicación de la historia de los personajes, del conflicto principal, ni de lo que se va a ver en pantalla. Si el enigma presente en las 10 o más recientes películas del Universo Marvel radica en tener que ver previamente series de televisión y filmes pasados, el omitir ese detalle en esta película de Kondo y Sotozaki parace tanto una broma cruel como una exclusión para el espectador neófito en la obra de Gotouge. 

Aún así, la película funciona, pero debe de verse en este contexto más como una serie de viñetas (a lo Heavy Metal) con distinta potencia, logrando que uno se interese en los personajes (la última, altamente dramática, tiene una fuerza singular que logra conmover al público). Demon Slayer: Castillo Infinito es una obra maestra en el campo de la animación, y aunque en su narrativa tiene muchos tropiezos, su impacto como espectáculo visual hará que muchas escenas permanezcan en tu mente durante días, quizás semanas o meses. Y eso es un gran cumplido.

👍👍👍

(Fotografías: Cortesía Sony Pictures)

MUST MOVIES.- Una Batalla Tras Otra (Warner Bros.) - CRÍTICA

Dirigida por Paul Thomas Anderson; con Leonardo DiCaprio, Sean Penn, Benicio del Toro y Chase Infiniti. 162 min. (Warner Bros. Pictures)

Por Julio Cortés

Siempre es bienvenido el trabajo conjunto entre un gran director y un gran actor, por lo que de alguna manera, cuando se anunció que Paul Thomas Anderson y Leonardo DiCaprio se encontraban en el rodaje de Una Batalla Tras Otra (One Battle After Another), era fácil predecir que la película sería trascendente. Al igual que otros realizadores como David Fincher y Darren Aronofosky (que involuntariamente "garantizan" nominaciones para los actores de sus filmes), Anderson presenta en su décima cinta una adaptación muy libre de la novela Vineland de Thomas Pynchon, centrada en la frontera de Estados Unidos y México.

DiCaprio interpreta a Bob Ferguson, un revolucionario fracasado en un constante estado de paranoia por culpa de las drogas. Vive con su hija Willa (Chase Infinity) desde que la madre de ésta, Perfidia (Teyana Taylor) los abandonó. Un día, Bob (quien en su juventud fue conocido como Pat Calhoun, líder del grupo terrorista French 75) descubre que Willa ha desaparecido, pero también que su antiguo enemigo, el coronel Steven J Lockjaw (Sean Penn), está persiguiéndolo, por lo que el ex radical se decide a rescatar a su hija, al mismo tiempo que lidia con las consecuencias de su pasado.

Como en todas sus películas, Paul Thomas Anderson maneja el argumento para que sea visto en dos niveles: una crítica social a varios temas y una historia entretenida, lo suficientemente atractiva para causar curiosidad en el público. En este filme Leonardo DiCaprio tiene otro personaje intenso, en la misma línea de los que ah interpretado en The RevenantShutter IslandThe Departed y Blood Diamond. Ferguson es un hombre con fuertes conflictos internos, de la misma forma que el militar interpretado por Sean Penn, quien siente una atracción sexual por Perfidia (una afroamericana), pero no se atreve a revelarlo cuando es invitado a formar parte de los Christmas Adventurers, un club cuyos integrantes promueven la supremacía blanca. Los años pasan y el coronel encargado de atrapar inmigrantes está empecinado en encontrar a Bob (cuyo nombre verdadero es Pat Calhoun, de sus tiempos como terrorista), pero su verdadero objetivo es que le entregue a esa mujer.

Un punto siempre importante es que los personajes resulten interesantes, y hay varias secuencias largas muy efectivas. Una se desarrolla en una carretera, con cuatro autos; otra muestra a Bob desde que contacta al profesor de karate de Willa hasta que huye con un grupo de inmigrantes por los techos de unas casas, para al final ser capturado (con ello no estoy revelando ningún punto clave en el argumento), y es única la escena en la que Lockjaw hace uso de un equipo portátil para pruebas de ADN. 

Benicio del Toro, James Raterman, Tony Goldwyn y John Hoogenaker tienen sólidos papeles de reparto, y Anderson presenta de nuevo a sus colaboradores habituales Alana Haim y Jonny Greenwood, aunque la pretenciosa música de este último resulta una distracción y tal vez el único detalle malo del filme. En el fondo, Una Batalla Tras Otra es una película de acción que trata acerca de un padre que lucha por salvar a su hija secuestrada, pero la profundidad en la que se presenta el conflicto es lo que reafirma el rango excepcional de Paul Thomas AndersonEsta es una de las mejores películas del año.

Nota: Una Batalla Tras Otra podría obtener unas ocho nominaciones al premio Oscar el año próximo, pero algo curioso es el tiempo que Leonardo DiCaprio y Sean Penn ocupan en pantalla; sus personajes son igual de importantes, aunque no se puede negar que es Leonardo la estrella principal de la película. Si ambos artistas resultaran nominados, lo más adecuado es que estuvieran compitiendo en la misma categoría (Mejor Actor).

👌👌👌👌

(Fotografías: Cortesía Warner Bros. Pictures)

MUST MOVIES.- El Conjuro 4: Últimos Ritos (Warner Bros.) - CRÍTICA

Dirigida por Michael Chaves; con Patrick Wilson, Vera Farmiga, Mia Tomlinson y Ben Hardy. 135 min. (Warner Bros. Pictures)

Por Julio Cortés

La saga de películas de terror de El Conjuro (The Conjuring) comenzó en 2013, y nadie se imaginaba que el primer filme iba a tener tanto dos secuelas -estrenadas en 2016 y 2021- como dos spin offs: Annabelle y La Monja (The Nun). Las cintas están basadas en hechos aparentemente reales, y muestran los casos investigados por Ed y Lorraine Warren, expertos en situaciones paranormales, interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga. Ahora por fin se estrena una cuarta película de la serie, Últimos Ritos (Last Rites), que sigue en la misma línea y que provocará mucha curiosidad entre los fans.

Esta cuarta parte comienza con un vistazo a la experiencia que Ed y Lorraine tuvieron en 1964, durante el nacimiento de su hija Judy (Mia Tomlinson). Después se  muestra una serie de eventos que suceden en 1986, en el interior de la casa de la familia Smurl, originarios de Pensilvania. Los Warren viajan hasta allá y descubren que en el lugar se cometieron una serie de crímenes; al mismo tiempo ellos preparan la boda de Judy, quien se da cuenta que tiene habilidades psíquicas.

Aunque los fans de estas películas han visto todas y seguramente irán al cine para adentrarse en este caso, una de las ventajas de los filmes de El Conjuro es que puedes ver tan sólo un filme y no será necesario conocer las otras cintas de la saga. Siempre se presenta un texto que explica los pormenores del argumento y lo que les espera a "los famosos investigadores de lo paranormal", lo cual ayuda mucho. Hay muchos efectos especiales, escenas de acción, objetos que se mueven, exorcismos, pero siempre un final feliz y conmovedor; esa fue la fórmula que aprovechó el director australiano James Wan, haciendo los argumentos un tanto más light y logrando que los espectadores tengan empatía con los personajes. Fue a partir de 2021 cuando él decidió fungir como productor de estos filmes, seleccionando a Michael Chaves para que los dirigiera.

Esta es una -aparente- despedida de estos personajes al público, y debido a ello se le da más importancia a los conflictos de los Warren que de los Smurl. Si las anteriores tres películas de la saga eran en los años 70, ahora Chaves logra bien ambientar todo en 1986, con el caso cubierto en un principio por la prensa, pero después ignorado por sus detalles oscuros. Vera Farmiga y Patrick Wilson están de nuevo muy bien como la pareja protagonista, pero lo malo es que se han encasillado en esos roles. Un punto a favor es el trabajo de la debutante  Tomlinson y de Ben Hardy, como la hija y el yerno en la familia; ambos son el ancla por si llega a haber una secuela más, con otra pareja de investigadores.

En cada caso que investigan, Ed y Lorraine Warren guardan en su casa un objeto que provoca el conflicto en cuestión; ahora es un espejo, pero también hay detalles siniestros, como una anciana de aspecto aterrador, un muñeco vestido de rojo con movimientos extraños y un tipo que más bien se parece a Marilyn Manson. Los últimos 20 minutos de El Conjuro 4: Últimos Ritos cuentan con un ritmo vertiginoso y sustos por todos lados. No es un filme indispensable, pero sí recomendable para los fans del género, quienes también reconocerán la aparición fugaz de actores y actrices de las tres primeras cintas, como Lili Taylor, Mackenzie Foy, Frances O'Connor y Julian Hilliard. Con esto queda comprobado que el terror predomina en los blockbusters de 2025.

👍👍

(Fotografías: Cortesía Warner Bros. Pictures)