Dirigida por Jon Favreau; con Pedro Pascal, Jeremy Allen White, Sigourney Weaver y Brendan Wayne. 132 mins. (Walt Disney Pictures)
Por Julio Cortés
Siete años son demasiados, y ese tiempo fue el que transcurrió desde que la película The Rise Of Skywalker se estrenó en cines. A partir de entonces han pasado muchas cosas, como el surgimiento de la plataforma Disney+, que ha dado a conocer varias series con personajes del Universo Star Wars; unas más buenas que otras, y con distinto número de fans. Pero el espectáculo de presentar un filme a manera de blockbuster es único, y aquí está ya por fin The Mandalorian And Grogu (extrañamente sin título en español), cuyos personajes principales, del exitoso programa The Mandalorian (con tres temporadas, de 2019 a 2023), pasaron a ser favoritos del público.
La película nos muestra al cazador de recompensas Din Djarin (Pedro Pascal) y a su pequeño aprendiz Grogu trabajando para la Nueva República. La coronel Ward (Sigourney Weaver) le ofrece la misión de encontrar a un militar llamado Coin (Jonny Coyne), pero a esto se le suma rescatar a Rotta (con voz de Jeremy Allen White), hijo del gángster Jabba The Hutt, quien ha desaparecido y es buscado por sus primos gemelos. Se sospecha que Rotta fue secuestrado y que se encuentra en los dominios del siniestro lord Janu.
Jon Favreau y Dave Filoni son productores de varias series de Star Wars para Lucasfilm, una de éstas The Mandalorian, y ahora Favreau funge como director de la película. Es notable que él, Filoni y Noah Kloor se tomaron su tiempo para escribir el guión, resaltando una vez más la personalidad del cazarrecompensas Djarin, basado en el hombre sin nombre de Clint Eastwood en la trilogía de filmes dirigidos por Sergio Leone. Porque detrás de todo el contexto de ciencia ficción, esta cinta es un western, con batallas, prisioneros y villanos (hay dos personajes que en realidad son uno, pero ése es un detalle que no revelaré). La primera parte de la historia se centra en el mandaloriano cuando va en busca de Coin, pero la segunda muestra sus enfrentamientos tanto con los malvados gemelos Hutt como con Embo, un ser de la raza Kyuzo realmente peligroso y sin piedad ante quienes son su objetivo. También hay monstruos aterradores, como una serpiente en el foso de los Hutts muy parecida a una flor que aparecía en la película de Pink Floyd (sí, sé que muchos me entenderán).
La mayoría del tiempo el rostro de Pedro Pascal está oculto tras un casco, y esa es la imagen clásica del personaje. Sin embargo, me atrevería a decir que en muchas escenas que implican esfuerzo físico no es él quien aparece, sino Brendan Wayne, actor experto en acrobacias y nieto de John Wayne. Eso no demerita el trabajo de Pascal, quien también convence (de la misma forma que lo hizo Karl Urban al nunca quitarse el caso en Dredd) en una larga secuencia que se desarrolla en el bosque, con Grogu -favorito de los niños- como héroe principal. Din Djarin (también llamado Mando) asume una postura de padre soltero y protector, pero también de maestro. Es un deleite ver a Sigourney Weaver en esta película (sobre todo en los 15 minutos finales), y es cuando uno se pregunta: ¿qué estaba haciendo la actriz cuando la película original de Star Wars era todo un fenómeno? Ella protagonizaba Alien, una cinta que se convertiría en otro clásico del género.
The Mandalorian And Grogu también reservaba una sorpresa para los fans: el personaje coestelar de Rotta, cuya voz fue hecha por Jeremy Allen White (la estrella de la exitosa serie The Bear). Si en 1991 el propio Arnold Schwarzenegger se encargo de hacer más atractivo al Terminator de la segunda película de esa saga con una personalidad opuesta al de la primera, Rotta muestra una forma de ser diferente al Jabba de Return Of The Jedi. Además, los buenos efectos especiales (que de seguro obtendrán una nominación al premio Oscar) hacen que, sorprendentemente, el Hutt se vea real. El laureado músico sueco Ludwig Göranson logró desde la serie de televisión un tema memorable (con influencia de la fanfarria de John Williams para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984), pero aquí tiene otro acierto: un pasaje con una línea melódica de arreglo electrónico como el del hit Poker Face, de Lady Gaga, que le da mucha modernidad al asunto. Jon Favreau logra esa tensión característica de los episodios de la serie, pero lo mejor de todo es que, si no has visto The Mandalorian, entenderás perfectamente este argumento. Apenas estamos a finales de mayo, y ya tenemos uno de los mejores filmes del verano.
👍👍👍👍
(Fotografías: cortesía The Walt Disney Company)





















