Dirigida por Craig Gillespie; con Milly Alcock, Matthias Schoenaerts, Eve Ridley y Jason Momoa. 108 mins. (Warner Bros.)
Por Julio Cortés
El plan que tiene el director y productor James Gunn junto con Peter Safran como CEOs de DC Studios para llevar a la pantalla grande un gran número de historias de los superhéroes de los cómics de DC es tan extenso y complicado que podría explicarse en tres o cuatro párrafos. El trabajo de Gunn (más que el de Safran) comenzó en 2025 con la superproducción Superman (la crítica está disponible aquí, en Must Movies), pero ya desde entonces se informó que estaba muy avanzada la producción de un filme alterno (o spin-off), Supergirl, con Milly Alcock (estrella de la serie House Of The Dragon) en el papel principal.
Milly Alcock interpreta a Kara Zor-El, una joven proveniente del planeta Krypton, y que en la Tierra fue recibida por su primo Kal-El/Superman (David Corenswet). Kara lleva una vida desenfadada, acompañada de su perro Krypto, pero un día, al celebrar su cumpleaños 23, conoce a Ruthye (Eve Ridley), una chica que le pide ayuda para emprender un viaje y así vengar la muerte de sus padres. El responsable es Krem (Matthias Schoenaerts), el peligroso líder de un grupo de piratas espaciales que también se dedica a secuestrar jóvenes para venderlas. Kara finalmente acepta la propuesta, ya que durante un enfrentamiento Krem le disparó un dardo venenoso a Krypto, por lo que hay poco tiempo para que ella obtenga el antídoto y así salve a su mascota.
Teniendo una total libertad en DC, Gunn siempre quiso adaptar la serie de libros ilustrados Supergirl: Woman Of Tomorrow, escritos por Tom King e ilustrados por Bilquis Evely. Pero a diferencia de lo que hizo en Superman, en esta ocasión él no escribió el guión; esa tarea se la confirió a Ana Nogueira, una actriz que debuta ahora en esa faceta para largometrajes. Desgraciadamente los resultados pasan a ser un desorden, un catálogo de influencias y personajes calcados de otras películas. El enfoque feminista está bien, pero se muestra a Kara como una chica odiosa (por lo menos en tres cuartas partes del filme), que luce mucho menor a la edad que tiene y que guarda un resentimiento absurdo. Cuando ves en este spin-off aparecer al héroe de la cinta que le dio pie -en este caso Superman-, y te cae mucho mejor que Supergirl, significa que estamos ante una película con grandes problemas.
El personaje Ruthye es, en varias secuencias, más estelar que el de Kara; ambas chicas deben enfrentarse a Krem, un villano realmente temible, con el rostro cubierto de piercings y acompañado de una banda de piratas-motociclistas dedicados, entre otros crímenes, a la trata. Jason Momoa (una vez más con el mismo look de siempre, aunque aderezado con un maquillaje copiado al del rockero King Diamond) ayuda a Kara, pero...¿no es esto demasiado parecido en ciertos puntos a Mad Max: Fury Road, con el desierto, el ambiente post-apocalíptico, tipos con look punk, cuero y demás? Los planetas, el espacio, salvar a la ciudad, todo eso ha quedado de lado, para presentar una historia de rescate que podría presentarse de mucha mejor manera en una serie de televisión de Star Wars o Darryl Dixon. El director Craig Gillespie (Fright Night, Cruella), no puede hacer mucho, más que lograr algunas emocionantes escenas de acción (no pasan de tres). La verdadera víctima es Matthias Schonaerts, el gran actor belga que, por desgracia, selecciona los filmes menos indicados al trabajar en Hollywood.
Un interminable finale (de casi 20 minutos) coloca a esta película junto a superproducciones como The Flash, Shazam! y Captain Marvel, que tienen como raíz del problema un guión forzado, demasiado ambicioso y en el que se insiste hacer una versión libre de la historia clásica del superhéroe (o las superheroínas), disfrazado de "nuevo enfoque" (la cinta también tiene un error de continuidad en cuanto a argumentos: en Superman, Kara luce el cabello completamente lacio, y aquí lo tiene completamente ondulado). Supergirl tiene sus momentos, pero no los suficientes para ser un buen filme basado en comics. Si James Gunn tiene entre sus planes hacer películas aisladas de personajes relacionados con Superman, como Green Lantern, Metamorpho, Mister Terrific o Hawgirl (al fin y al cabo, todo es para competir con las cintas de Marvel que cuentan con un elenco extenso), es urgente que alguien le diga que debe parar.
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(Fotografías: Cortesía Warner Bros. Pictures)







