Dirigida por Kat Coiro; con Halle Bailey, Regé-Jean Page y Marco Calvani; 105 mins. (Universal Pictures)
Por Julio Cortés
El género de las comedias románticas atraviesa una crisis en cuanto a exposición. Las películas que conforman la cartelera desde hace mucho tiempo son superproducciones, algunos dramas, ciertos documentales muy publicitados, filmes de animación y cintas de arte con miras a resultar nominadas para premios (las comedias de horror es lo que está de moda, pero pasarán, seguro). El streaming ha hecho que el romance sea subestimado, pero la directora Kat Corio, experta en este tipo de historias, ahora presenta Tú, Yo y La Toscana (You, Me & Tuscany), una película con la que se da un respiro, tras su participación en algunas series de televisión.
Bailey es Anna, una joven que durante mucho tiempo quiso ser chef, y que repentinamente pierde su trabajo. Tiene un encuentro con un chico italiano llamado Matteo (Lorenzo de Moor), pero todo sale mal; sin embargo, Anna aprovecha para viajar a La Toscana y ocupar la casa de él. Más tarde es descubierta por Gabriella (Isabella Ferrari), madre de Matteo, a quien le dice que está comprometida con él, conociendo así a toda la familia. Pero para la chica todo cambia al encontrarse en una panadería con Michael (Regé Jean-Page), quien poco a poco comienza a interesarle en plan romántico.
La gran mayoría de las comedias románticas muestran a la protagonista, ya sea en una posición privilegiada en su país de origen, o en un entorno lejano que resulta ser idílico: con buen clima, mansiones o haciendas, familias de posición acomodada que viven de vender productos relacionados con la comida o la bebida (vino, queso, verduras, pan, etcétera). Por alguna razón que atrae a los directores y guionistas, Francia e Italia son las naciones preferidas, y precisamente a la Toscana es a donde va a parar la heroína. En estos personajes no hay alguien completamente malo, pero tampoco puede faltar un cómplice de la chica, que es también un buen consejero, en este caso un chofer de taxi llamado Lorenzo (interpretado por Marco Calvani). Anna cuenta con varios conflictos con resolver, especialmente con Vincenzo (Paolo Sassanelli), quien es dueño del restaurante familiar, y con Gabriella. En el lugar hay festividades, una carrera y una muestra de platillos, lo cual da pie a una prueba de las habilidades culinarias de la chica.
Dicho todo eso, lo que puede salvar, o por lo menos hacer más memorable a una película de este tipo es el atractivo de sus dos estrellas principales. Halle Bailey aún se está recuperando (publicitariamente hablando) de las malas críticas que obtuvo la versión live action de The Little Mermaid, y este nuevo trabajo resulta perfecto para demostrar que tiene potencial como actriz (aunque también sería bueno que regresara a la escena musical junto con su hermana Chloe). Por otro lado, Regé Jean-Page participó en la única temporada que valió la pena de la serie Bridgerton, de Netflix, pero los papeles que le han dado en cine no hacen justicia a su talento: es un actor que al ganar experiencia podría seguir el estilo de Denzel Washington, pero bueno, es innegable que son otros tiempos. Él y Halle forman una buena pareja, pero desigual en varios momentos.
Tú, Yo y La Toscana es una comedia romántica en la misma línea de otros filmes como Maid In Manhattan, Only You, Letters To Juliet y My Big Fat Greek Wedding: hay un final feliz, un momento de decisión y la consabida pelea entre dos personajes masculinos que no llega a mayores consecuencias. El problema es que parece escrita con un manual: es tan predecible, tan impoluta y sin ningún giro de tuerca en su argumento, que resulta recomendable para quien ese día no quiere "sufrir" en el cine, o para las chicas que prefieren este tipo de historias. No es mala, pero tampoco indispensable.
👋👋
(Fotografías: cortesía de Universal Pictures)




