MUST MOVIES.- Mortal Kombat II (Warner Bros.) - CRÍTICA

Dirigida por Simon McQuoid; con Karl Urban, Jessica McNamee, Hiroyuki Sanada, Adeline Rudolph y Lewis Tan. 116 mins. (Warner Bros)

Por Julio Cortés

La película Mortal Kombat, en un reboot que inició en 2021, tuvo resultados aceptables en las taquillas a nivel mundial, lo cual refleja la aceptación del público adicto al videojuego a las adaptaciones cinematográficas del mismo. La tendencia ahora es que las secuelas tardan demasiado en estrenarse, por lo que el impacto no tiene puntos medios: puede ser mal o bueno. Sorprendentemente, los productores de Mortal Kombat II tenían un as bajo la manga.

Los fans de esta saga (y gamers) saben perfectamente cuál es el argumento de la cinta, y describirlo para que sea fácilmente comprensible resulta toda una aventura. En esta secuela hay un nuevo personaje (que es clásico en el videojuego), Johnny Cage (Karl Urban), un actor de películas de artes marciales que es reclutado por el dios del trueno Raiden (Tadanobu Asano) y por Sonya Blade (Jessica McNamee) para unirse a los luchadores del Reino de la Tierra, en un torneo en el que se enfrentarán a los geurreros del Mundo Exterior. Con la ayuda de la princesa Kitana (Adeline Rudolph) ellos buscan vencer al malvado emperador (Martyn Ford).


Pocas veces he visto que una película cuente con tantos pósters individuales de personajes como material promocional. Tal vez sólo en las secuelas de X-Men o Avengers, pero a la vez eso genera un comparativo: la división del bien y del mal en los bandos de Mortal Kombat es igual a la de los mutantes buenos contra los mutantes malos (o rebeldes) de Marvel, la de los caballeros Jedi contra los sith lords de Star Wars y hasta los enfrentamientos -pasajeros- del equipo del Capitán América y el de Iron Man; a eso se le pueden sumar las de muchas otras películas. Aquí, la segunda mitad de la historia es una serie de combates con artes marciales que se van volviendo rutinarios, pero que para los fans pasarán a ser muy emocionantes. Es la misma acción vertiginosa de la película de Demon Slayer, con mucha sangre CGI, pero la idea es que refleje los efectos de los combates que se ven en el videojuego (uno de sus creadores, Ed Boon, hace una fugaz aparición como un bartender).


Esta es una producción estadounidense, pero gran parte del personal involucrado es australiano, comenzando por el director Simon McQuoidJessica McNamee y Josh Lawson, quien interpreta a un irritante personaje llamado Kano. El pase mágico de McQuoid para que esta película -que originalmente se estrenaría en el otoño de 2025- no se quedara en el olvido fue incluir a Karl Urban como Johnny Cage, que es lo rescatable del filme. Tras estelarizar Dredd en 2012, el neozelandés se ha anclado en películas y series de ciencia ficción, como The Boys, gracias a la cual fue revalorado. Aquí Urban da todo para imprimirle al personaje ese aire de cinismo y valentía; esperen a verlo con divertidos diálogos al desafiar a Baraka (CJ Bloomfield) y al departir con sus nuevos amigos frente a una fogata. Son los chispazos necesarios para romper con lo flojo de otras escenas.

Mortal Kombat II no es una película para todos los gustos, ya que no el argumento no es muy comprensible si no se vio la primera parte (en los ochentas las secuelas de Friday The 13th mostraban al principio un resumen del filme anterior para adentrar bien al público en la "nueva" aventura, por más superficial que ésta fuera). Tampoco cuenta con el atractivo o potencial de los estrenos del verano, y es un extraño caso en el que la última media hora supera -por mucho- a todo lo que se vio antes del desenlace. Tiene sus momentos, pero esos sólo se deben a su estrella principal.

👍👍

(Fotografías: cortesía Warner Bros. Pictures)

No hay comentarios:

Publicar un comentario