Las salas de cine se han llenado de música con el estreno de la película Michael, que debutó en las taquillas de Estados Unidos con una impresionante suma de 97 millones de dólares en boletaje. Eso la convierte en el biopic de un cantante con mejores ganancias durante su primer fin de semana. En cuanto a las superproducciones The Super Mario Galaxy y Project Hail Mary, siguen con éxito, pero la semana pertenece, en definitiva, a Michael Jackson, El Rey Del Pop.
1.- Michael - $97 millones de dólares (Revisa la crítica de Must Movies aquí)
2.- The Super Mario Galaxy Movie - $21 millones de dólares (Revisa la crítica de Must Movies aquí)
3.- Project Hail Mary - $13 millones de dólares (Revisa la crítica de Must Movies aquí)
4.- Lee Cronin's The Mummy - $5.6 millones de dólares
Dirigida por Antoine Fuqua; con Jaafar Jackson, Colman Domingo, Miles Teller, Mike Myers, Nia Long y Juliano Valdi. 127 mins. (Universal Pictures)
Por Julio Cortés
En cuanto a biopics de cantantes, el filme sobre la vida de Bob Dylan resultó bueno, pero el de Bruce Springsteen fue una desilusión, ya que se promocionó de manera errónea. Y junto a esas cintas, la de Michael Jackson es, sin duda, la más esperada. La filmación comenzó hace dos años, pero su estreno (originalmente planeado para octubre de 2025) se atrasó debido a diversos cambios en el guión, el rodaje de escenas adicionales y la edición de otras secuencias. El director, Antoine Fuqua (un veterano de los videoclips y autor de grandes películas como Training Day, The Equalizer, Tears of The Sun y The Replacemente Killers) siempre defendió el proyecto, hecho con la autorización de la familia del artista.
Michael narra parte de la vida del cantante estadounidense, desde sus inicios como parte del grupo The Jackson 5 en Gary, Indiana, hasta su estatus como ídolo gracias a los álbumes Off The Wall (de 1979), Thriller (1982) y Bad (1987). Michael tiene problemas con su padre Joseph (Colman Domingo), debido a que éste no quiere dejarlo emprender una carrera como solista en forma, pero cuenta con el apoyo de su madre Katherine (Nia Long), quien siempre vio en él un talento especial para la música.
Con su característico estilo (en el que destaca la fotografía con claroscuros), Fuqua no deja de lado muchos detalles que podrán pasar desapercibidos para mucha gente, pero no para los grandes fans de El Rey Del Pop.La primera media hora de la película está dedicada a las presentaciones y grabaciones de The Jackson 5, de las que se encargó Berry Gordy, dueño de Motown Records y en las que Michael (interpretado por el niño Juliano Valdi) brillaba con su perfecta afinación. Los castigos que le impone Joseph en aras del perfeccionismo hacen que el chico lo respete, pero que no esté de acuerdo con él en cuanto a dominarlo y retener su creatividad. Graba Off The Wall en sus horas libres con el productor Quincy Jones, y junto con las ventas millonarias del álbum, llegan más problemas.
En una película donde el personaje principal no tiene una pareja, sobresalen otros individuos en su vida, como su abogado y manager John Branca (interpretado por Miles Teller, muy bueno), quien le informa a Joseph que ha sido despedido. También está Bill Bray (KeyLin Durrell Jones), quien no fue creado aquí para efectos dramáticos (como pasa en otras cintas o en series biográficas de streaming), sino quien realmente existió, pues fue jefe de seguridad de Michael Jackson durante mucho tiempo. Una de las mejores secuencias es cuando en 1983 Jackson y Branca acuden a la oficina de Walter Yetnikoff (Mike Myers), director de la disquera CBS (ahora Sony Music) y le exponen el problema de que el videoclip de la canción Billie Jean no tiene la suficiente exposición en MTV. Yetnikoff habla al canal, amenazando con retirar los videos de todos los artistas de la CBS si no se programa más a Michael Jackson. (En la vida real Yetnikoff no sólo hizo eso, sino que también exigió a Jann Wenner, director de la revista Rolling Stone, que pusiera a Michael en portada, con el argumento de que la publicación llevaba años de dar preferencia en la cubierta a artistas blancos).
Michael Jackson quería hacer una gira mundial para promover Thriller (pésele a quien le pese, el álbum más vendido de la historia), pero obligado por su padre -y para complacer a su madre- fue la estrella en el tour Victory, al lado de sus hermanos. La película también muestra el accidente que tuvo en 1984 durante la grabación de un comercial para Pepsi, que le quemó gran parte de su cuero cabelludo y que lo hizo adicto a los calmantes. En muchas escenas el director logra un buen balance, pues por cada extravagancia del cantante -como el adoptar una llama, una serpiente y hasta al chimpancé Bubbles-, lo muestra también como una persona sensible, educada y amable, dando autógrafos y conviviendo con niños enfermos, con Branca como un aliado y un amigo. En una escena, Michael dice que sus fans son más que eso: "Son parte de mi familia".
Originalmente Michael iba a durar más de tres horas, abarcando los logros del artista durante más de cuatro décadas, pero de manera sorpresiva se anunció que la película mostraría la vida de Jackson hasta 1988. Eso lo hace un trabajo un tanto incompleto, pero con secuencias de conciertos impactantes, con los bailes de Jafaar Jackson (hijo de Jermaine Jackson y sobrino del cantante) fluyendo bien. Son más un tributo que una imitación, y en algunas escenas el actor debutante demuestra naturalidad en su interpretación. Jamás estaré de acuerdo en que los propios actores canten en los biopics los temas de los artistas que están interpretando: no se escucha igual, se pierde la magia y es sobreponer su ego a la personalidad del personaje en cuestión. Afortunadamente eso no sucede en este filme, y se pueden escuchar -en sus versiones originales o en vivo- clásicos como Beat It, Billie Jean, Thriller, Bad, Don't Stop Till You Get Enough y Human Nature (este último un hit injustamente olvidado durante décadas, y que desde 2010 ha sido revalorado). Muchos fans pueden quedar insatisfechos con la rapidez en la que se repasan esos pasajes en la vida de este artista, pero hay que pensar también en las nuevas generaciones que no lo conocen bien, y que al ver la película se adentrarán más en su obra musical, conociendo detalles específicos.
Hubo también desconfianza en torno a la selección de Jafaar Jackson para interpretar a su tío Michael, pero al ver la película uno se pregunta: ¿quién más podría haber sido este artista en la pantalla grande? ¿Michael B. Jordan? ¿Daniel Kaluuya? ¿Regé Jean-Page? Ninguno hubiera podido combinar a la perfección la imagen, la agilidad y los matices en la transformación que requería el papel. Antoine Fuqua refleja en este trabajo dedicación, pero sobre todo admiración por un artista incomparable -e inimitable- como lo fue Michael Jackson, fallecido en 2009. En ese sentido, cumple su objetivo, de una manera muy profesional. Para los fans del buen pop, es una película indispensable.
Dirigida por Aaron Horvath y Michael Jelenic; con las voces de Chris Pratt, Anya Taylor-Joy, Jack Black, Brie Larson y Charlie Day. 98 mins. (Universal Pictures)
Por Julio Cortés
En 2023 The Super Mario Bros. Movie se perfilaba para ser la película más exitosa de ese año, pero nadie contaba con que tres meses después se estrenaría Barbie, un filme de triste memoria que poco a poco ha pasado a causar risas involuntarias, como aquellas películas de la "sga" de Twilight. Afortunadamente eso no detuvo a los directores Aaron Horvath y Michael Jelenic, que ahora presentan Super Mario Galaxy: La Película (The Super Mario Galaxy Movie), de nuevo con un gran elenco en las voces y más ambiciosa en adaptar el videojuego de Nintendo que es ya todo un clásico.
Los hermanos Mario (con voz de Chris Pratt) y Luigi (con voz de Charlie Day) han regresado, y ahora viven en el Reino Champiñón. Ellos ayudan a la princesa Peach (con voz de Anya Taylor-Joy), pero también conocen a Yoshi (con voz de Donald Glover), un dinosaurio que se convierte en su compañero de aventuras. La fiesta de Peach desencadena eventos que hacen que Mario y Luigi emprendan un viaje para detener los malvados planes de Bowser Jr. (con voz de Benny Safdie) y salvar a la princesa Rosalina (con voz de Brie Larson).
Desde la primera escena los niños quedarán fascinados por las aventuras de los hermanos plomeros y sus amigos. Pero más que coloridas viñetas, el objetivo de los directores es que éstas se asemejen a las distintas fases del videojuego, ganando puntos y pasando a otras etapas. Como espectador, casi me pierdo en el vertiginoso viaje de Mario y Luigi, porque cada detalle es, a la vez, un chiste privado: el viaje en motocicletas, unos pingüinos bailarines y unas calaveras con sombreros rancheros. Rosalina y Peach son hermanas, pero la única diferencia que noté entre ellas fue el color de su vestido (y una sombrilla). Más distintos vi a Bowser Jr. y su padre (este último con voz de Jack Black, nunca tan ocupado como para no trabajar en este tipo de filmes), que por momentos son villanos y al minuto siguiente más bien personajes bufonescos.
En comparación con la primera parte, este filme está aún más depurado, pero el problema consiste precisamente en eso: Matthew Fogel quiere incluir en el guión cada uno de los elementos del videojuego, ya sea la aparición de algún personaje -por mínima que sea-, o la secuencia en que Mario y Luigi se transforman en bebés. Por momentos todo está tan saturado de hongos, o monstruos, o máquinas, que es necesario algo de quietud. Un punto extra va para Fox McCloud (con voz de Glen Powell), un zorro piloto y estrella del videojuego Star Fox, que bien podría tener su propia película (como el Gato con Botas de Shrek). Desgraciadamente su tiempo en pantalla es corto.
Nunca he estado de acuerdo en ver un filme incompleto, pero éste es un extraño caso en el que si alguien llegara 5, 10 o 15 minutos tarde a la función quedaría igual de satisfecho que el resto del público, pues en la historia son fácilmente distinguibles los buenos, los malos y el conflicto principal. Super Mario Galaxy: La Película es colorida y visualmente impresionante, y aún así, no puedo recomendarla del todo, por ser hecha más para fans obsesivos que para espectadores normales. Una secuela está bien, pero es suficiente; no se necesita una tercera parte. Ahora que, si eso apareciera en dos años, claro que sería mejor que Barbie, al igual que varias decenas de películas más.
Basada en la novela de Maggie O'Farrell, la película de Chloé Zhao muestra la historia de amor del escritor William Shakespeare (Paul Mescal) y su esposa Agnes Hathaway (Jessie Buckley). Desde su estreno Hamnet fue aclamada por la crítica, y se ha convertido en la obra cumbre -hasta el momento- de su directora; era fácil predecir que lograra nominaciones al premio de la Academia.
¿Ganará? Es una de las grandes favoritas para obtener premios la noche del 15 de marzo. Si Hamnet es derrotada por One Battle After Another o Sinners, el Oscar que tiene asegurado es el de Mejor Actriz; puede decirse que ese premio Jessie Buckley ya lo tiene en la bolsa.
Nominada a ocho Oscares: Mejor Película, Mejor Director (Chloé Zhao), Mejor Actriz (Jessie Buckley), Mejor Guión Adaptado, Mejor Casting, Mejor Vestuario, Mejor Diseño de Producción y Mejor Música Original.
Dirigida por el siempre polémico Yorgos Lanthimos, Bugonia cuenta la historia de dos tipos (Jesse Plemons y Aidan Delbis) que raptan a una exitosa empresaria (Emma Stone) creyendo que es una extraterrestre, pero un giro de tuerca demuestra que nada es lo que parece. Como en otros trabajos de Lanthimos con Stone, se mezclan la intriga, la violencia y el humor negro de una manera singular.
¿Ganará? Cuenta con pocas probabilidades, pero sus nominaciones reafirma a Yorgos Lanthimos como un director en las grandes ligas, además de que Emma Stone compite por el premio por séptima vez.
Nominada a cuatro Oscares: Mejor Película, Mejor Actriz (Emma Stone), Mejor Guión Adaptado y Mejor Música Original.
Dirigida por Jon M. Chu; con Ariana Grande, Jeff Goldblum, Cynthia Erivo y Michelle Yeoh. 137 mins. (Universal Pictures)
Por Julio Cortés
Si Wicked es una de las grandes obras musicales de Broadway, el año pasado la película fue uno de los mayores éxitos en los cines a nivel mundial. Gran parte de su atractivo fue contar con la cantante Ariana Grande en uno de los papeles principales, pero el trabajo del director Jon M. Chu (meticuloso en cada una de las escenas de la superproducción) fácilmente fue lo que obtuvo la aceptación del público. El concepto visual, las actuaciones y los temas compuestos por Stephen Schwartz se combinaron en un gran espectáculo cinematográfico. Pero era de esperarse que la cinta se dividiera en dos partes, y un año después ya está aquí Wicked: Por Siempre (Wicked: For Good), esperada por los fans y con un argumento de alguna forma conocido por un porcentaje de espectadores.
La
película es el segundo acto de la puesta en escena: Elphaba (Erivo) vive
exiliada y se oculta en el bosque de Oz, mientras continúa su lucha por la
libertada de los animales silenciados del reino e intenta exponer la verdad que
conoce sobre El Mago (Jeff Goldblum). Mientras tanto, Glinda (Grande) se ha
convertido en el símbolo de la bondad en todo Oz, viviendo en el palacio de la
Ciudad Esmeralda. Ella va a casarse con el príncipe Fiyero (Jonathan Bailey), e
intenta una reconciliación entre Elphaba y El Mago, pero todo fracasa, alejando
aún más a las dos amigas y con efectos que transformarán sus destinos.
Esta película se centra en el personaje de Erivo; es decir, en Elphaba. Así, vemos los esfuerzos que ella hace por defender a los animales, pero también se enfrenta a Glinda, en una secuencia que es intensa, pero también conmovedora. A medida de que el conflicto aumenta, también aparecen los personajes clásicos de El Mago de Oz, entre ellos Dorothy (interpretada por Bethany Weaver). Fiyero demuestra su amor por Elphaba en una escena que ha causado cierta polémica, pero que en mi opinión no es motivo para un escándalo. Goldblum es un actor carismático, y de nuevo da muestras de ello como El Mago, ya no tan encantador, sino siniestro y temeroso ante una sorpresiva noticia.
El fastuoso diseño de producción de Nathan Crowley fue punto clave en la primera parte, pero también aquí, así como los efectos especiales de Tom Bailey y su equipo. Hay algunos momentos de la película en los que uno olvida la pantalla verde de la preproducción y se ve trasladado a ese mundo de fantasía, aunque sigo pensando en que el concepto visual -con los colores verde y rosa de algodón de azúcar- es demasiado parecido al del video de la canción Me!, de Taylor Swift y Brendon Urie. En cuanto a las secuencias musicales, la mejor, sin duda, es en la que se escucha la balada The Girl In The Bubble, interpretada por Ariana, quien supera en esa faceta a Cynthia.
Para disfrutar al máximo Wicked: Por Siempre es necesario haber visto la anterior película. Esta secuela tambien tendrá bastante éxito, recaudará mucho dinero en los cines y seguramente estará nominada a varios premios Oscar, pero es notable que este año no hubo una competencia con otro filme, como sucedió en 2024 al enfrentar a Wicked con Gladiator II. Al ver los créditos finales, no dejaba de preguntarme qué es lo que les falta a estos dos trabajos de Chu para convertirse en clásicos. Y minutos después lo descubrí: no tienen un tema musical memorable, un número 1 verdaderamente popular. Titanic lo tuvo; Frozen lo tuvo; Rocky lo tuvo. Vamos, hasta The Wizard Of Oz lo tuvo. En ese sentido, Wicked: For Good no podía ser perfecta.
👌👋👍👍
Fotografías: Cortesía Universal Pictures
(Para ver la crítica del soundtrack de Wicked: For Good, ingresa aquí)
Dirigida por Scott Derrickson; con Ethan Hawke, Mason Thames, Madeleine McGraw, Jeremy Davies y Demián Bichir. 114 mins. (Universal Pictures)
Por Julio Cortés
Hace cuatro años la película The Black Phone resultó un éxito sorpresivo, en gran parte porque era bien dirigida por Scott Derrickson y mostraba un perfil poco conocido del actor Ethan Hawke, como un temible villano enmascarado llamado The Grabber (El Raptor), que secuestra niños, entre ellos Finn (Mason Thames). Era lógico que los buenos resultados en taquillas de ese filme -un thriller con toques sobrenaturales y violencia psicológica- dieran pie a una secuela, Teléfono Negro 2 (Black Phone 2), en la que regresan las estrellas principales, aunque el resultado ahora al salir del cine es bastante distinto.
Thames
vuelve a interpretar a Finn, un joven que ahora tiene 17 años y que lucha por
sobrellevar su vida después de haber acabado con El Raptor. La hermana de Finn, Gwen (Madeleine McGraw), comienza a
recibir llamadas en sus sueños a través del teléfono negro y a tener visiones
de tres niños acechados en el campamento de invierno Alpine Lake. Así, Finn y
Gwen se deciden a resolver el misterio, pero descubren que El Raptor resulta ser
más importante para ellos de lo que jamás imaginaron.
No es muy difícil planear el argumento de una secuela que muestra a un personaje que murió en el filme original (y con ello no estoy revelando ningún detalle clave de esta película), ya que lo único que queda es convertirlo en una especie de Jason Voorhees, Michael Myers o Freddie Krueger; éste último es el que más se asemeja a El Raptor. Eso podría provocar risas involuntarias en el público, pero lo que evita eso es la interpretación de Hawke, quien resulta muy temible, a pesar de su poco tiempo en pantalla. Derrickson sabe que una película de violencia logra un toque siniestro en un entorno a bajas temperaturas, y utiliza elementos como el campamento, la nieve, la oscuridad y un efectivo lago congelado, por lo menos en las escenas de acción.
El problema es que ni el villano ni Finn son los protagonistas aquí, sino la hermana de este último. Ese personaje no logra del todo llevar adecuadamente el peso de la película, y es parte central de un conflicto muy menor en comparación con el de la primera cinta. Muchos pensarán que en un filme donde se muestran sueños éstos no serán memorables, pero aquí el efecto es lúgubre y misterioso, con imágenes de Super 8 que parecen sacadas de un trabajo de David Lynch. Esos detalles técnicos son los que compensan un argumento que pasa a ser deficiente en la recta final.
Mason Thames es uno de los actores más populares actualmente, pues también protagonizó la exitosa How To Train Your Dragon (no precisamente una de mis películas favoritas este año), y es improbable que regresara a una tercera parte de Black Phone, simplemente porque es una historia que ya no da más. Lo mismo para Ethan Hawke, a quien le gusta experimentar en filmes de diversos géneros, pero no con fórmulas muy comprobadas. Teléfono Negro 2 resulta atractiva para quienes vieron la primera parte, pero después se convierte en una serie de secuencias interesantes, más no memorables. El Raptor usa una máscara, por lo que muchos actores de Hollywood podrían interpretarlo. El problema es que para entonces el impacto ya se habría perdido por completo.
Dirigida por Timo Tjahjanto; con Bob Odenkirk, Sharon Stone, Connie Nielsen, Christopher Lloyd, RZA y Colin Hanks. 89 mins. (Universal Pictures)
Por Julio Cortés
Hace cuatro años se estrenó la película de acción Nobody, un proyecto personal del actor Bob Odenkirk, famoso mundialmente por su trabajo en la serie de televisión Breaking Bad y el spin-off de ésta, Better Call Saul. El éxito del filme fue sorpresivo -realmente nadie lo esperaba-, pero como productor Odenkirk se tomó su tiempo para preparar una secuela, que tuviera varias escenas de violencia y humor, pero también un entorno diferente.
Hutch
Mansell (Odenrkirk) continúa pagando su deuda de 30 millones de dólares tras
enfrentarse a la mafia rusa, pero después de una plática con “el barbero” (Colin
Salmon) decide tomarse unas vacaciones con su esposa Becca (Connie Nielsen) y
sus hijos en el parque acuático Wild Bill’s Majestic Midway, en el pueblo de
Plumerville. Una serie de altercados provocan que de la noche a la mañana Hutch
termine enfrentándose a los matones que trabajan ahí, provocando la
furia de la peligrosa criminal Lendina (Sharon Stone), quien prácticamente
controla el lugar.
Que te hayas perdido Nobody no hace que no comprendas el argumento de la secuela, Nadie 2 (Nobody 2), y eso es un acierto de los guionistas Derek Kolstad y Aaron Rabin. Con este filme debuta en Hollywood el director indonesio Timo Tjahjanto, experto en películas de acción y horror como May The Devil Take You y The Night Comes For Us, además de sus intervenciones en la saga de películas V/H/S. Cualquiera de esos trabajos puede provocar pesadillas en muchos espectadores, pero aquí muestra, por así decirlo, su lado más pop. El personaje de Odenkirk es una mezcla del de Chevy Chase en Vacation y el de Adam Sandler en Punch Drunk Love, ya que cuando lo provocan, en un primer momento no hace nada, pero después se venga y enfrenta a sus agresores con una fuerza insospechada. En esta aventura pierde parte de un dedo, pero no por eso estoy revelando algo importante de la trama.
Connie Nielsenregresa en el papel de la esposa del protagonista, y es bueno verla alejada de los intensos dramas que ha protagonizado, mostrando así su versatilidad. Pero el principal atractivo de Nadie 2 es la villana, interpretada por Sharon Stone. Al igual que otros íconos de los 90 como Pamela Anderson y Demi Moore, que han regresado en cintas populares, la actriz saca partido a sus intervenciones, mostrándose como una criminal muy atractiva y con ciertos detalles cómicos. Lo que sí resulta muy repetitivo es algo que yo llamaría "el efecto Rambo": un hombre aparentemente normal que resulta ser un ex militar, o ex agente del FBI, o asesino a sueldo, etcétera, experto en combate, muy ágil para su edad y capaz de provocar un caos. Es lo que han hecho en famosos filmes Keanu Reeves, Jason Statham, Liam Neeson y otros actores, sólo que Odenkirk adereza su personaje como alguien un poco arrepentido de sus peleas e interesado en que su esposa no se lo recrimine.
Obviamente, en una película de este tipo los últimos 20 minutos son cruciales y los que pueden salvar la historia, dejando a los espectadores satisfechos (en esas secuencias los personajes de Lloyd y el rapper RZA pasan a ser importantes). Es probable que con el paso del tiempo Nadie 2 sea olvidada por muchos -como pasó con la primera parte-, pero quienes fueron al cine, siendo público casual o no, podrán decir que vieron un filme de la misma línea que otras secuelas, como Kingsman; The Golden Circle y Zombieland: Double Tap, con buenos actores y violencia típica de los estrenos de fin del verano. Recomendable.