MUST MOVIES.- Proyecto Fin Del Mundo (Sony Pictures) - CRÍTICA

Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller; con Ryan Gosling, Sandra Hüler, Lionel Boyce y Ken Leung. 156 mins. (Sony Pictures)

Por Julio Cortés

Luego de Barbie y The Fall Guy (dos películas que mucha gente prefiere olvidar), Ryan Gosling se tomó un año de descanso. Pero 2026 marca su regreso en un par de filmes, siendo uno de ellos Proyecto Fin Del Mundo (Project Hail Mary), dirigido por Phil Lord y Christopher Miller, quienes decidieron llevar a la pantalla grande la novela de ciencia ficción escrita por Andy Weir. La promoción de esta película a nivel mundial comenzó hace más de ocho meses, con un popular trailer que generó mucha expectativa en el público.

Gosling interpreta al profesor Ryland Grace, quien da clases de ciencias en una escuela secundaria, pero es experto en biología molecular. Un día llega al lugar Eva Stratt (Sandra Hüller), quien tiene en mente el proyecto Hail Mary, consistente en enviar a un grupo de personas al espacio exterior en una misión suicida, ya que hay una línea infrarroja (conocida como línea de Petrova) que coincide con un oscurecimiento del sol causado por un microorganismo llamado astrófago. Los científicos enviados deben llegar a la estrella Tau Ceti, y desde ahí enviar a la Tierra los resultados que encuentren, para así tratar de evitar un enfriamiento global.

Si la anterior descripción les pareció demasiada complicada, no se preocupen: no es necesario tomarse tan en serio los detalles de la misión de Grace. Lo que importa es lo entretenido de la película, que comienza cuando el científico despierta en la nave espacial teniendo amnesia (tras un muy largo viaje) y descubre que es el único sobreviviente de la tripulación. Ryland está completamente aislado (casi como un náufrago), pero cumple con su trabajo, descubriendo cosas muy interesantes que le dan una esperanza de volver a la Tierra. También encuentra a un alienígena con cuerpo de roca, a quien bautiza como Rocky (en honor al personaje de Sylvester Stallone) y de quien se hace amigo. Es un personaje curioso, como Grut de Guardians Of The Galaxy, pero que no para de hablar y con muchos conocimientos. Poco a poco -en escenas alternas que muestran la vida del protagonista previa a la misión- conocemos las razones de su vida solitaria y la buena relación que lleva con Eva Stratt.

Ryan Gosling era el actor ideal para esta superproducción; es efectivo en las secuencias con toques de comedia, pero también en unas de drama que resultan conmovedoras. Si en Drive -una de sus mejores cintas- hizo de una chamarra con un escorpión bordado una prenda icónica, aquí pone de moda un cardigan blanco estilo vintage de tejido grueso. En cuanto a Hüller, luego de los aclamados filmes Toni Erdmann, Anatomy Of a Fall y The Zone Of Interest, brilla con un personaje realmente agradable (su interpretación al éxito Sign Of The Times de Harry Styles resulta única), y la interacción con su coestrella da como resultado la misma química que había entre Matt Damon y Jessica Chastain en The Martian, de 2015. ¿Por qué menciono esa película? Porque al igual que Proyecto Fin Del Mundo, está basada en una exitosa novela de Andy Weir (es más, las dos adaptaciones de esos libros fueron hechas por el guionista Drew Goddard). En ese sentido, ambos filmes son paralelos: uno no es la secuela del otro, pero tienen la misma estructura narrativa y una resolución del conflicto parecida. Cuando esté disponible en Blu-ray -o en streaming- se puede archivar junto a la cinta de Ridley Scott (y lo que es mejor, ambas cuentan con buenos actores).

Es muy problable que ciertas escenas durante los últimos 20 minutos de Proyecto Fin Del Mundo hagan que varios espectadores derramen lágrimas, pero no es a causa de un truco barato o una salida fácil en el argumento. Siempre he dicho que las cintas de superhéroes o de ciencia ficción no deben ser sinónimo de algo aburrido y rebuscado (para ejemplo están Ad Astra, Bicentennial Man o Eternals); deben tener acción, risas, drama y datos interesantes. Phil Lord y Christopher Miller habían dirigido cuatro películas que se quedaron en buenas ideas transformadas en comedias olvidables. Pero ahora todo embonó bien; los realizadores, el actor principal, el guionista y la obra que éste adaptó. Marzo va en su recta final, la primavera acaba de comenzar, y ya tenemos una de las mejores películas del año.

👍👍👍👌

(Fotografías: cortesía Sony Pictures)

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