Animada por su esposo, Lady Gaga regresó a la música con un álbum de concepto extravagante, arreglos depurados y el pop bailable al que nos tiene acostumbrados. Sólo que, a diferencia de sus contemporáneos que se quedaron en el pasado, ella logró que Mayhem sonara fresco. Quizá no es la artista transgresora de hace 15 años, pero volvió a posicionarse bien. El único defecto del disco es Die With a Smile, la balada con Bruno Mars que rompió la energía del álbum; afortunadamente es el último track.
¿Ganará? La academia se la debe a Lady Gaga, por lo menos en la categoría de Álbum del Año, por lo que podría dar la sorpresa.