Desde hace unos cinco años es muy común que las bandas de rock se presten a la moda de los lanzamientos de sus álbumes clásicos en versiones de aniversario. Pero en el caso de la música pop y de los artistas de la generación de Britney Spears, esa estrategia es una rareza que se agradece, sobre todo cuando en ese estilo no se conservan muchas tomas alternas y demos (los mixes y versiones largas, tan comunes durante cuatro décadas, ya son piezas de museo casi desconocidas para los jóvenes de ahora). Esta edición especial del disco Britney, lanzado hace un cuarto de siglo, presenta cosas curiosas como complemento. Por un lado, está una balada titulada I Run Away, y por el otro, las versiones que sonaron en la radio de los sencillos Overprotected y Boys. También aparece el tema Right Now (que se usó en 2002 para la campaña de Pepsi que la cantante hizo durante el Mundial de Futbol) y el -aparente- nuevo single She'll Never Be Me, con una letra bastante apegada a la vida amorosa de Britney en esos tiempos. Lo demás está compuesto por canciones bailables que no son malas ni aburridas, pero sí variaciones de hits como Stronger, You Drive Me Crazy y Oops!... I Did It Again, con la manufactura de productores como Max Martin, The Neptunes o Darkchild (destaca una titulada My Big Secret, inédita hasta ahora, que más bien parece un homenaje a Janet Jackson, su máximo ídolo musical). Hay álbumes de Britney Spears mucho más atrevidos y arriesgados, como In The Zone o Blackout, y es bastante probable que para ella este disco de 2001 en especial sea el más importante, porque refleja la etapa de su carrera (y de su vida personal) en la que ella mantenía una aparente estabilidad y dominaba el pop, antes de su rompimiento con su entonces pareja -el cantante Justin Timberlake- y de los desafortunados eventos que la convertirían en protagonista de los tabloides. Esta edición del 25 aniversario de Britney es recomendable, porque además de contar con buenos singles, escucharla es como ingresar a una cápsula del tiempo, en un viaje a la época de Napster, de los jeans bell botoms, la moda con toques retro de los 70s, los CDs quemados (y comprados también), el buen MTV (todavía), menos tráfico, DVDs, nada de streaming, y la Princesa del Pop en todo su esplendor, aunque tampoco se puede esperar algo espectacular si ella no participa en la promoción de este relanzamiento.
Otros lanzamientos de la semana recomendables:
James Blunt - Airplane Mode (Warner Music)
John Williams - John Williams Legacy (Deutsche Grammophon)
Alanis Morissette - Good Weather For Immaculate Conception (Virgin Music)
La Roux - Old Flames (Universal)
The Church - Lacuna (Cooking Vinyl)
Bob Dylan - The Rolling Thunder Revue / The 1976 Live Recordings (Sony Music)