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MUST MOVIES.- Boda Sangrienta 2 (20th Century Studios) - CRÍTICA

Dirigida por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett; con Samara Weaving, Kathryn Newton, Elijah Wood, Sarah Michelle Gellar, David Cronenberg y Shawn Hatosy. 108 mins. (20th. Century Studios)

Por Julio Cortés

Resulta un tanto extraño que Boda Sangrienta 2 (Ready Or Not 2 - Here I Come) aparezca siete años después de la primera parte. Una cosa es que Practical Magic 2 o The Devil Wears Prada 2 vayan a estrenarse en cines más de dos décadas después de que los filmes originales obtuvieran fans cautivos; la importancia recae en sus elencos principales y un tanto en el argumento. Pero todo tiene explicación aquí: los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett presentaron Ready Or Not en 2019, y luego hicieron dos películas de la saga de Scream (en 2022 y 2023). Sí, las que tuvieron en roles principales a Melissa Barrera y Jenna Ortega, interpretando a dos hermanas. Quizá en respuesta a que ya no se requirieron sus servicios como realizadores para Scream 7, se dieron a la tarea de trabajar en Here I Come, que ahora presenta a Kathryn Newton como...sí, adivinaron: la hermana del personaje de Samara Weaving.  

El argumento de la película comienza tan sólo horas después de que Grace (Weaving) sobrevivió al brutal ataque de la familia Le Domas. Ella descubre que ha alcanzado el siguiente nivel de ese juego, pero esta vez la acompaña su hermana Faith (Newton), quien fue a visitarla al hospital. Tras ser secuestradas, Grace tiene una sola oportunidad para sobrevivir, mantener con vida a Faith y reclamar el trono del concejo que controla el mundo. Cuatro familias rivales la persiguen y quieren matarla, pues saben que con ese título quien gane lo gobernará todo.

Es inevitable hacer una crítica de una película como ésta sin compararla con otros filmes mucho más atrevidos y por lo menos más memorables. La visita de Faith a Grace en el hospital está calcada de varias secuencias en Scream (de 2022). Minutos después todo se convierte en un revoltijo de Battle Royale, The Hunger Game, Squid Game, Kill Bill, Hostel y The Hunt, sólo que mal hecho. Los victimarios aquí son demasiado torpes, con muy mala puntería (sobre todo en una escena que se lleva a cabo en un jardín gigantesco) y personalidades bastante odiosas. Los únicos temibles son los personajes de Sarah Michelle Gellar, Shawn Hatosy (muy alejado del doctor bueno que interpreta en la serie de televisión The Pitt) y Elijah Wood, quien como "el abogado" es sorprendentemente efectivo, aunque es preferible verlo como el caníbal Kevin en Sin City (y eso fue ya hace más de 20 años).  

En cuanto a la dirección, Bettinelli-Olpin y Gillett se muestran en la zona de confort en la que están desde Ready Or Not, sin arriesgarse en escenas y mostrando cómo las hermanas van matando a los integrantes de ¿un concejo? ¿una mafia? ¿una organización? No se dan más detalles al respecto, sólo que "controlan todo", a la policía y a otras familias, y que un anillo da el poder absoluto (de eso sabe muy bien Wood, por The Lord Of The Rings). Los realizadores parecen obsesionados por mostrar el mayor número de personajes explotando y dejando a los demás salpicados de litros de sangre (falsa, por supuesto). Pero así como Eli Roth convenció a su ídolo Ruggero Deodato de hacer una aparición fugaz en Hostel: Part II, aquí hace acto de presencia David Cronenberg, el maestro original del body horror, cuyos personajes en una de sus cintas -Scanners- llegaban al punto de que les explotaba la cabeza. La diferencia es de que Roth con sus películas quiere provocar pánico en el público, al grado de querer salirse de la sala, por la tensión y el sadismo. En Boda Sangrienta 2 uno no sabe si reír o enfurecerse durante muchas escenas.

La fiebre por las comedias de horror no tiene mucho tiempo desde que se retomó, y poco a poco su éxito irá desvaneciéndose de nuevo. Hay algunas películas que sobresalen en el género, como Violent Night, que invariablemente generan críticas encontradas. Lo malo es cuando, en vez de impresionar con la violencia, todo cae en lo ridículo, como en el caso de Boda Sangrienta 2. Los actores y actrices trabajan bien, pero el ver a las heroínas recuperarse rápida y milagrosamente de heridas casi mortales, luciendo siempre un maquillaje perfecto, manejando armas improvisadamente y a la perfección, y con ridículas secuencias de pelea aderezadas con música retro-romántica para atenuar el supuesto sadismo, es demasiado. Esta película no llega ni a impresionar como cualquiera del payaso Terrifier, ni a divertir como el trailer de la nueva Scary Movie (y eso, subrayando que ese filme no se ha estrenado aún). Y de que Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett seguirán en esto...bueno, eso es seguro.

👋👎

(Fotografías: Cortesía 20th. Century Studios)

MUST MOVIES.- Super Mario Galaxy: La Película (Universal) - CRÍTICA

Dirigida por Aaron Horvath y Michael Jelenic; con las voces de Chris Pratt, Anya Taylor-Joy, Jack Black, Brie Larson y Charlie Day. 98 mins. (Universal Pictures)

Por Julio Cortés

En 2023 The Super Mario Bros. Movie se perfilaba para ser la película más exitosa de ese año, pero nadie contaba con que tres meses después se estrenaría Barbie, un filme de triste memoria que poco a poco ha pasado a causar risas involuntarias, como aquellas películas de la "sga" de Twilight. Afortunadamente eso no detuvo a los directores Aaron Horvath y Michael Jelenic, que ahora presentan Super Mario Galaxy: La Película (The Super Mario Galaxy Movie), de nuevo con un gran elenco en las voces y más ambiciosa en adaptar el videojuego de Nintendo que es ya todo un clásico.

Los hermanos Mario (con voz de Chris Pratt) y Luigi (con voz de Charlie Day) han regresado, y ahora viven en el Reino Champiñón. Ellos ayudan a la princesa Peach (con voz de Anya Taylor-Joy), pero también conocen a Yoshi (con voz de Donald Glover), un dinosaurio que se convierte en su compañero de aventuras. La fiesta de Peach desencadena eventos que hacen que Mario y Luigi emprendan un viaje para detener los malvados planes de Bowser Jr. (con voz de Benny Safdie) y salvar a la princesa Rosalina (con voz de Brie Larson).

Desde la primera escena los niños quedarán fascinados por las aventuras de los hermanos plomeros y sus amigos. Pero más que coloridas viñetas, el objetivo de los directores es que éstas se asemejen a las distintas fases del videojuego, ganando puntos y pasando a otras etapas. Como espectador, casi me pierdo en el vertiginoso viaje de Mario y Luigi, porque cada detalle es, a la vez, un chiste privado: el viaje en motocicletas, unos pingüinos bailarines y unas calaveras con sombreros rancheros. Rosalina y Peach son hermanas, pero la única diferencia que noté entre ellas fue el color de su vestido (y una sombrilla). Más distintos vi a Bowser Jr. y su padre (este último con voz de Jack Black, nunca tan ocupado como para no trabajar en este tipo de filmes), que por momentos son villanos y al minuto siguiente más bien personajes bufonescos.  

En comparación con la primera parte, este filme está aún más depurado, pero el problema consiste precisamente en eso: Matthew Fogel quiere incluir en el guión cada uno de los elementos del videojuego, ya sea la aparición de algún personaje -por mínima que sea-, o la secuencia en que Mario y Luigi se transforman en bebés. Por momentos todo está tan saturado de hongos, o monstruos, o máquinas, que es necesario algo de quietud. Un punto extra va para Fox McCloud (con voz de Glen Powell), un zorro piloto y estrella del videojuego Star Fox, que bien podría tener su propia película (como el Gato con Botas de Shrek). Desgraciadamente su tiempo en pantalla es corto.

Nunca he estado de acuerdo en ver un filme incompleto, pero éste es un extraño caso en el que si alguien llegara 5, 10 o 15 minutos tarde a la función quedaría igual de satisfecho que el resto del público, pues en la historia son fácilmente distinguibles los buenos, los malos y el conflicto principal. Super Mario Galaxy: La Película es colorida y visualmente impresionante, y aún así, no puedo recomendarla del todo, por ser hecha más para fans obsesivos que para espectadores normales. Una secuela está bien, pero es suficiente; no se necesita una tercera parte. Ahora que, si eso apareciera en dos años, claro que sería mejor que Barbie, al igual que varias decenas de películas más.

👌👌

(Fotografías: cortesía Universal Pictures)

MUST MOVIES.- Hoppers - Operación Castor (Disney) (CRÍTICA)

Dirigida por Daniel Chong; con las voces de Piper Curda, Bobby Moynihan, Jon Hamm y Dave Franco. 104 mins. (Walt Disney Studios)

Por Julio Cortés

La más reciente cinta de animación de Disney/Pixar, Hoppers - Operación Castor (Hoppers), contó con una campaña publicitaria singular: mientras todos los pósters en los cines mostraban unos castores (dando una pista errónea de que se trataba de un filme como Zootopia 2 o A Bug's Life, centrado completamente en los animales), el trailer deja ver que los personajes humanos tienen el mismo tiempo en pantalla. Eso no le quita fuerza a la cinta, pero sí divide el contenido que va dirigido al público infantil con el que es centrado en los adolescentes y adultos. 

La heroína de esta película se llama Mabel Tanaka (con voz de Piper Curda), una chica de 19 años que es amante de los animales. Ella está muy preocupada debido a que en medio de un bosque van a construir una carretera. Un día Mabel descubre por casualidad que la doctora Sam (con voz de Kathy Najimi) forma parte de un proyecto en el que la tecnología permite a los humanos transformarse en animales, y así, se adentra en el mundo de los castores, intentando animarlos a que construyan una presa, para evitar que el plan del alcalde Jerry (con voz de Jon Hamm) continúe.

Una película como Hoppers - Operación Castor se puede disfrutar de principio a fin, pero es necesario aclarar que su historia está dividida en tres partes: al principio se muestra muy bien la personalidad de Mabel, una estudiante que no se rinde ante nada y que adecuadamente dice que el proyecto en el que trabaja su profesora "es como (la película) Avatar". Eso no es precisamente para estar protegidos de una demanda de James Cameron, sino para advertirnos que será una aventura en un reino no tan desconocido. En lo que sí se asemeja mucho este filme es a Furry Vengeance, cinta de 2010 estelarizada por Brendan Fraser y que, sinceramente, era mucho más divertida en cuanto a las situaciones de los humanos.

Los animales resultan, obviamente, adorables; en especial el rey de los castores, George (con voz de Bobby Moynihan, ex estrella del programa de televisión Saturday Night Live), quien ayuda en todo momento a Mabel en la difícil misión. Hay secuencias muy divertidas (como cuando todos trabajan con el clásico "Working For The Weekend" como música de fondo), y ahí es cuando se luce más el profesionalismo de estos estudios de animación, logrando  que el público se identifique con los personajes.

Desafortunadamente, como otros filmes de animación de Disney (Coco, Encanto, Turning Red), el problema es un clímax (no el desenlace) en el que todo se sale de control, en aras de demostrar la valentía de los buenos y exponer un villano ¿natural? ¿sobrenatural? Eso no puedo revelarlo. Mabel se une al grupo de protagonistas de cintas de este tipo, como Mirabel Madrigal, Meilin Lee, Asha o Riley Andersen, las cuales, con el paso del tiempo, no resultan memorables. En el fondo Hoppers - Operación Castor es una película sobre ecología, con algunos puntos interesantes sobre elementos de tecnología usandos para la interacción entre los humanos y los animales. El mensaje no podría ser igual de efectivo sin ese toque desenfadado, pero dista mucho de ser un clásico.

👌👍👋

(Fotografías: cortesía Disney)

MUST MOVIES.- Proyecto Fin Del Mundo (Sony Pictures) - CRÍTICA

Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller; con Ryan Gosling, Sandra Hüler, Lionel Boyce y Ken Leung. 156 mins. (Sony Pictures)

Por Julio Cortés

Luego de Barbie y The Fall Guy (dos películas que mucha gente prefiere olvidar), Ryan Gosling se tomó un año de descanso. Pero 2026 marca su regreso en un par de filmes, siendo uno de ellos Proyecto Fin Del Mundo (Project Hail Mary), dirigido por Phil Lord y Christopher Miller, quienes decidieron llevar a la pantalla grande la novela de ciencia ficción escrita por Andy Weir. La promoción de esta película a nivel mundial comenzó hace más de ocho meses, con un popular trailer que generó mucha expectativa en el público.

Gosling interpreta al profesor Ryland Grace, quien da clases de ciencias en una escuela secundaria, pero es experto en biología molecular. Un día llega al lugar Eva Stratt (Sandra Hüller), quien tiene en mente el proyecto Hail Mary, consistente en enviar a un grupo de personas al espacio exterior en una misión suicida, ya que hay una línea infrarroja (conocida como línea de Petrova) que coincide con un oscurecimiento del sol causado por un microorganismo llamado astrófago. Los científicos enviados deben llegar a la estrella Tau Ceti, y desde ahí enviar a la Tierra los resultados que encuentren, para así tratar de evitar un enfriamiento global.

Si la anterior descripción les pareció demasiada complicada, no se preocupen: no es necesario tomarse tan en serio los detalles de la misión de Grace. Lo que importa es lo entretenido de la película, que comienza cuando el científico despierta en la nave espacial teniendo amnesia (tras un muy largo viaje) y descubre que es el único sobreviviente de la tripulación. Ryland está completamente aislado (casi como un náufrago), pero cumple con su trabajo, descubriendo cosas muy interesantes que le dan una esperanza de volver a la Tierra. También encuentra a un alienígena con cuerpo de roca, a quien bautiza como Rocky (en honor al personaje de Sylvester Stallone) y de quien se hace amigo. Es un personaje curioso, como Groot, de Guardians Of The Galaxy, pero que no para de hablar y con muchos conocimientos. Poco a poco -en escenas alternas que muestran la vida del protagonista previa a la misión- conocemos las razones de su vida solitaria y la buena relación que lleva con Eva Stratt.

Ryan Gosling era el actor ideal para esta superproducción; es efectivo en las secuencias con toques de comedia, pero también en unas de drama que resultan conmovedoras. Si en Drive -una de sus mejores cintas- hizo de una chamarra con un escorpión bordado una prenda icónica, aquí pone de moda un cardigan blanco estilo vintage de tejido grueso. En cuanto a Hüller, luego de los aclamados filmes Toni Erdmann, Anatomy Of a Fall y The Zone Of Interest, brilla con un personaje realmente agradable (su interpretación al éxito Sign Of The Times de Harry Styles resulta única), y la interacción con su coestrella da como resultado la misma química que había entre Matt Damon y Jessica Chastain en The Martian, de 2015. ¿Por qué menciono esa película? Porque al igual que Proyecto Fin Del Mundo, está basada en una exitosa novela de Andy Weir (es más, las dos adaptaciones de esos libros fueron hechas por el guionista Drew Goddard). En ese sentido, ambos filmes son paralelos: uno no es la secuela del otro, pero tienen la misma estructura narrativa y una resolución del conflicto parecida. Cuando esté disponible en Blu-ray -o en streaming- se puede archivar junto a la cinta de Ridley Scott (y lo que es mejor, ambas cuentan con buenos actores).

Es muy problable que ciertas escenas durante los últimos 20 minutos de Proyecto Fin Del Mundo hagan que varios espectadores derramen lágrimas, pero no es a causa de un truco barato o una salida fácil en el argumento. Siempre he dicho que las cintas de superhéroes o de ciencia ficción no deben ser sinónimo de algo aburrido y rebuscado (para ejemplo están Ad Astra, Bicentennial Man o Eternals); deben tener acción, risas, drama y datos interesantes. Phil Lord y Christopher Miller habían dirigido cuatro películas que se quedaron en buenas ideas transformadas en comedias olvidables. Pero ahora todas las piezas de este proyecto fílmico embonaron bien: los realizadores, el actor principal, el guionista y la obra que éste adaptó. Marzo va en su recta final, la primavera acaba de comenzar, y ya tenemos una de las mejores películas del año.

👍👍👍👌

(Fotografías: cortesía Sony Pictures)

MUST MOVIES.- El Guardián: Último Refugio (Diamond Films) - CRÍTICA

Dirigida por Ric Roman Waugh; con Jason Statham, Bodhi Rae Breathnach, Naomi Ackie y Bill Nighy. 107 mins. (Diamond Films)

Por Julio Cortés

La saga de películas de John Wick (con Keanu Reeves) volvió a poner en alto el género de acción, pero también generó en gran parte del público la idea errónea de que dichos filmes deben tener un ritmo hiperkinético de principio a fin. Jason Statham es un actor que sabe adaptarse bien a las exigencias de los directores, y en su más reciente trabajo, El Guardián: Último Refugio, se toma las cosas con más calma para delinear bien su personaje.

Michael Mason (Statham) es un ex militar que trabajaba como asesino a sueldo, pero decidió retirarse sin decirle a nadie y por circunstancias misteriosas. Ahora vive aislado en una isla de Escocia, y cada 15 días una niña llamada Jesse (Bodhi Rae Breathnach) le lleva provisiones. Tras una tormenta en la que el tío de ella muere, Michael se hace cargo de Jesse. Mientras tanto, Manafort (Bill Nighy), el antiguo jefe de Mason, envía un grupo de hombres para asesinarlo, ignorando que su ex subordinado hará lo que sea para defender a su nueva amiga.

Mencionaba la cuestión del ritmo en muchas películas de acción para remarcar que varios actores (como Sylvester Stallone en Get Carter, Jackie Chan en The Foreigner o Michael Fassbender en The Assassin) optan por mostrar matices en su interpretación, al nivelar las escenas de peleas cuerpo a cuerpo y de tiroteos con otras que expliquen la personalidad del héroe. Cuando la estrategia no funciona, el público se aburre, pero cuando es efectiva, denota un buen trabajo entre el actor y el director. Ric Roman Waugh muestra la soledad de Michael Mason, al situarlo escondido en una isla, pero todo se debe a que en el pasado le fue asignada una misión en la que debía matar a un hombre inocente, a lo cual se negó. Su aislamiento no significa que sea cobarde, porque viaja a la ciudad para comprar medicinas (pues la niña seaccidentó en la tempestad) y ahí es descubierto. A partir de entonces se alterna la acción con la investigación y la creciente relación tipo padre-hija entre Michael y Jesse.

Martin Ahlgren, el conocido fotógrafo sueco, hace aquí un buen trabajo, logrando una atmósfera sombría, a tono con lo enigmático del personaje principal. En toda cinta de acción es necesario un buen villano, y Bill Nighy brilla como el perseguidor de Mason que estuvo al mando de una fuerza de élite llamada The Black Kites. El conflicto principal puede resultar un poco confuso para algunos (involucra burocracia, política y corrupción), pero eso se compensa con buenas secuencias de acción, entre las que no puede faltar una balacera en un club nocturno, con luces de neón por todos lados.

Hace ya 25 años que Jason Statham decidió tomar el camino de los filmes de acción, y cuenta todavía con mucha energía. En 2012 protagonizó otra película en la que tenía que proteger a una niña: Safe, con una estructura mucho más convencional dentro del género. El Guardián: Último Refugio no es una cinta de transición en su filmografía, pero sí uno de sus más mesurados y mejores trabajos.

👍👍👍

(Fotografías: cortesía Diamond Films)

MUST MOVIES.- Si Pudiera, Te Patearía (Cine Caníbal) - CRÍTICA

Dirigida por Mary Bronstein; con Rose Byrne, Christian Slater, A$AP Rocky y Conan O'Brien. 113 mins. (Cine Caníbal)

Por Julio Cortés

El regreso de la directora Mary Bronstein tras una larga ausencia es con un trabajo semibiográfico, pues para el personaje principal de la película Si Pudiera, Te Patearía (If I Had Legs I'd Kill You) se inspiró en ella misma. Su paso por festivales ha sido bien merecido, ya que representa en su totalidad lo que caracteriza a los buenos filmes independientes: un rodaje rápido, pocos actores y mucha fuerza en el argumento.

La cinta muestra una temporada en la vida de Linda (Rose Byrne), una terapeuta que enfrenta una crisis nerviosa. Mientras su esposo (Christian Slater) está ausente, ella lucha por cuidar a su hija pequeña (Delaney Quinn), quien debido a una enfermedad requiere de una sonda gástrica. Luego de que su departamento se inundó, Linda se muda a un motel, pero sus problemas se van acumulando y hasta la relación con su propio psicólogo (Conan O'Brien) está a punto de terminar.

Muchos acuden con el psicólogo a tomar terapias, pero pocos se ponen a pensar en los problemas personales que ellos tienen. Una analogía de la ola de conflictos que cae sobre la protagonista pasa a ser el hoyo en el techo, que empeora aún más la inundación en el departamento. La directora dedica un par de escenas a ese contexto surreal, pero no pierde en darle más tiempo; su interés es Linda, y no se desvía de ella, captándola en muchos close-ups que llegan a ser claustrofóbicos (el rostro de su hija, que es la mayor de sus preocupaciones, sólo aparece una vez). En el motel, ella encuentra un escape pasajero al platicar con un vecino llamado James (el rapper A$AP Rocky, tan bueno como en la cinta Highest 2 Lowest), pero en su consultorio hay otro tipo de problemas, y ahí debe de conservar la calma.  

Christian Slater tiene un buen papel de soporte, y el conductor Conan O'Brien es sorprendentemente efectivo como el terapeuta que debe marcar la línea ética entre el profesionalismo y la amistad con su paciente. Tras un impactante episodio que involucra a un hámster, las dificultades para la protagonista llegan a un punto casi intolerable, en el cual se revelan puntos de su pasado que podrían haber provocado sus miedos e inseguridades.

En el fondo, Si Pudiera, Te Patearía es una película sobre una idea, pero también un estudio sobre un personaje, excelentemente interpretado por Byrne, cuyo rostro refleja dulzura y fragilidad. Durante varios años la actriz se estancó en una serie de comedias intrascendentes, pero tras esos altibajos Mary Bronstein supo resaltar en ella un rol con mucha intensidad, sin sobrepasar los límites. Esta es una de las mejores películas del año.  

👌👌👌 

(Fotografías: cortesía Cine Caníbal)

MUST MOVIES.- El Agente Secreto (MUBI) - CRÍTICA

Dirigida por Kleber Mendonca Filho; con Wagner Moura, Alice Carvalho, Gabriel Leone y Udo Kier; 161 mins. (MUBI)

Por Julio Cortés 

Aclamada en el Festival de Cine de Cannes de 2025, esta película termina por delinear perfectamente el estilo de su director, Kleber Mendonza Filho. Él muestra un personaje con un pasado, pero eso da pie a un análisis sociopolítico de una época en particular, en este caso, la de la dictadura militar en Brasil.

En 1977, el taxista Marcelo (Wagner Moura) llega a la ciudad de Recife durante la época de carnaval, con la esperanza de reencontrarse con su hijo. Apoyado por Sebastiana (Tania Maria), Marcelo se hospeda en una casa habitada por otras personas con ideas política afines. Adopta otro nombre (Marcelo), pero sabe que su vida corre peligro, ya que es vigilado por varios hombres, quienes conocen su pasado. 

El Agente Secreto puede considerarse tanto un thriller, una semibiografía (de un personaje ficticio) y también cine de denuncia. Comienza con una escena un tanto tensa en la que el personaje principal llega a una gasolinera donde hay un cadáver cubierto con un cartón. Eso podría dar una señal de que la cinta va a tener persecuciones, venganzas y mucha acción, pero no es así. A Filho le interesa más mostrar una serie de personas con características un tanto pintorescas, pero con fuertes convicciones políticas o bien sin escrúpulos, en un ambiente de represión. Marcelo investiga en archivos sobre el pasado de su madre (quien desapareció) y anda con cuidado de quienes lo persiguen, ya que en el pasado trabajó con algunos de ellos.

La película (que cuenta con una breve aparición de Udo kier, fallecido en 2025) funciona, pero es larga y desigual en varios niveles. Un argumento alterno acerca de una pierna encontrada dentro de un tiburón -junto con una serie de asesinatos cometidos en un parque- añade un tono de surrealismo, con objeto de mostrar cómo el gobierno se imponía y manipulaba la información, pero desvía la emoción por saber qué le depara a Marcelo (más acertada es una secuencia que involucra a un asesino escapando del lugar del crimen). Es ese tipo de narrativa autoindulgente del director la que hace que una cinta como I'm Still Here (también brasileña y con nominaciones al Oscar el año pasado) sea mucho más efectiva al transmitir el mismo mensaje.  

Como Marcelo (y otro personaje más, que no revelaré), Wagner Moura transmite valentía, pero también fragilidad. Esos matices como intérprete son los mismos que imprimió en 2007 en Tropa De Élite, el filme que lo lanzó a la fama mundial y que sigue siendo el cenit de su carrera. Tras ser desperdiciado en cintas olvidables, la nominación al Oscar por este trabajo resulta un buen reconocimiento, pero algo tardío, pues desde hace unos 15 años podría haberse convertido (con los filmes adecuados) en un artista de la talla de Antonio Banderas, Andy García, Oscar Isaac o su compatriota Rodrigo Santoro. El talento de Moura siempre ha estado ahí, pero en manos de un buen director puede convertirse en el elemento necesario para dismular las imperfecciones de una película precisamente como El Agente Secreto

👍👍👍

(Fotografías: cortesía MUBI)

MUST MOVIES.- ¿Está Funcionando Esto? (20th. Century Studios) - CRÍTICA

Dirigida por Bradley Cooper; con Will Arnett, Laura Dern, Andra Day, Ciarán Hinds y Cooper. 121 mins. (20th Century Studios)

Por Julio Cortés

Cada otoño se estrenan en Estados Unidos muchas películas que compiten por conseguir ser nominadas al premio Oscar al año siguiente. Pero de éstas, hay un puñado de filmes que, previo al anuncio de la lista de afortunados, generan comentarios acerca de su casi segura inclusión entre los nominados. Cuando finalmente no son tomados en cuenta, esa oleada de recomendaciones de boca en boca se esfuma súbitamente y gran parte del público las olvida, a unas injustamente y a otras no. En 2026 el ejemplo más claro és Die My Love (con Jennifer Lawrence), pero también se podría sumar a ese selecto grupo ¿Está Funcionando Esto?, el regreso de Bradley Cooper como director, luego de sus exitosos trabajos A Star Is Born (de 2018) y Maestro (de 2023).

Will Arnett interpreta a Alex, un hombre de mediana edad a punto de divorciarse de Tess (Laura Dern), y que casualmente entra al mundo de la comedia de stand-up en un bar de Nueva York. El revelar en esas rutinas sus problemas personales provoca cambios en su vida, pero con el tiempo lo lleva a cuestionarse si  su relación con Tess lo conduce al éxito o al fracaso.

Bradley Cooper intenta en este filme resaltar la comedia de stand-up como un marco para un drama romántico. La idea no es nueva; en 1988 se estrenó Punchline, cinta protagonizada por Tom Hanks que fue un fracaso tanto en Estados Unidos como en México. En esa época las rutinas de comedia en el escenario, tal y como se hacen allá, eran casi ignoradas aquí, pero el problema de ese filme consistía en rayar en el sentimentalismo.  Will Arnett es muy bueno como Alex, quien ama a su esposa, pero quiere salir de la rutina, por lo cual el stand-up le funcionaes como una vávula de escape, aunque quizás revela demasiado de su vida personal. Llega un momento en el que intenta tener un romance con una chica que se presenta en el mismo bar, pero en el fondo lo que le atrae de ella es su libertad. Y cuando Tess tiene una cita con un tipo llamado Laird (Peyton Manning, sí, el quarter-back estrella) y presencia el monólogo de Alex, al principio se ofende, pero después lo acepta, ya que él expuso ante el público sus frustraciones, que no se atrevía a confesarle en pareja. 

El caso es que para algunos directores el adentrarse en el mundo del stand-up puede resultar original, pero no se le debe ver como algo intelectual o demasiado profundo. No han podido extraerle lo divertido (y no debe de entenderse eso como un sinónimo de superficial), a excepción de Eddie Murphy en sus conciertos. El conflicto romántico es del mismo tipo de la que se mostró en filmes como Marriage Story y The Story Of Us (qué títulos tan parecidos, ¿verdad?), pero el público tendrá más empatía con Laura Dern y Arnett. Después de dirigir dos grandes producciones, para Bradley Cooper éste es un proyecto un tanto de ego, y aquí hace un rol secundario algo incómodo, interpretando a un actor maduro que sigue luchando por sobresalir. Inexplicablemente, incluyó en una secuencia un cover del clásico Under Pressure interpretado por una banda infantil, el cual resulta verdaderamente deplorable.    

La película cuenta con dos historias luchando en el mismo argumento, las cuales podrían haber sido contadas mucho mejor por separado y no complementándose (al contrario, una le estorba a la otra). ¿Está Funcionando Esto? es un trabajo tan interesante como su personaje principal, aunque no haya cohesión entre sus demás elementos. Cualquier filme con el gran Ciarán Hinds en un papel de reparto es digno de verse; aquí el interpreta al padre de Alex, quien tras acudir a ver su show le dice: "La próxima vez, agrega una buena broma". No podría haber sido un mejor consejo, pero para Bradley Cooper en su faceta como director. 

👋👋👋

(Fotografías: cortesía 20th. Century Studios)

MUST MOVIES.- ¡Ayuda! (20th. Century Studios) - CRÍTICA

Dirigida por Sam Raimi; con Rachel McAdams, Dylan O'Brien, Xavier Samuel y Dennis Haysbert. 113 mins. (20th. Century Studios)

Por Julio Cortés

El director Sam Raimi había abandonado el género de horror durante más de 15 años, y durante ese tiempo se dedicó a filmar superproducciones, incluidas tres películas de Marvel sobre el superhéroe Spider-Man. Eran trabajos fílmicos hechos de una forma muy profesional, pero Raimi también se siente a gusto en películas de presupuesto más bajo, dejando en varias escenas su particular estilo (aclamado por unos y repudiado por otros).  

En ¡Ayuda! (Send Help), Linda Liddle (Rachel McAdams) es una antigua empleada en una prestigiosa compañía, pero con la reciente muerte de su jefe, se muestra entusiasmada por conocer al hijo de éste, Bradley Preston (Dylan O'Brien), quien estará al mando de la empresa. Tras un incómodo encuentro, Linda viaja por motivos de trabajo a Bangkok, acompañada de Preston y otros compañeros. Pero tras un accidente aéreo, ella y su jefe quedan varados en una isla desierta, luchando por sobrevivir y con una relación bastante tensa.

Desde las primeras escenas la película cuenta con elementos para percatarnos de que nada debe de tomarse en serio, con el sello que Raimi hizo suyo en Evil Dead, una cinta con la que habría comenzado todo un culto de obsesionados por su cine de horror. Es muy improbable que una bella chica como Rachel McAdams tenga ese look en ese tipo de empresas, pero en esos momentos no se nos quita de la cabeza que es la actriz actuando algo ridículo, y no un personaje que hace las cosas en serio. Esa es la idea del director, junto con una secuencia de la colisión en un avión con la misma manufactura de filmes chinos, coreanos o la saga de Sharknado (hasta la de la pélícula Passeger 57 es mejor). La caída de una aeronave al mar resultó impresionante en Castaway hace ya un cuarto de siglo, pero aquí es una serie de clichés, con todo y toma nocturna del mar.

Linda y Bradley se estudian y se enfrentan con total desconfianza en la isla desierta, y es entonces cuando se intercambian los papeles de sumisión y rebeldía, pero también los de víctima y victimario. Da la casualidad de que la protagonista está obsesionada con los reality shows de supervivencia, por lo que es fácil para ella encender una fogata, hacer un refugio y hasta comida gourmet. A diferencia de las películas (y en ese tipo de programas de televisión) en las que los naúfragos tienen un romance y quieren ser rescatados, aquí es la mujer quien no quiere abandonar su entorno (irónicamente) idílico, ya que sabe que en la civilización todo pasará a ser lo mismo que antes. Tal transformación es el punto interesante del filme. 

Sin embargo (y aunque no estoy revelando nada importante del desenlace), a estas alturas el director ya nos ha manipulado, dando paso a la violencia, mucha sangre, situaciones absurdas y de humor negro, además de un giro de tuerca con influencia de la película Triangle Of Sadness que no es muy satisfactorio. Rachel McAdams y Dylan O'Brien son competentes, pero no logran que nos podamos preocupar mucho por sus personajes o sus acciones. En suma, Sam Raimi no hace más que repetir elementos y la fórmula de varios de sus filmes (de horror) pasados. Siempre he pensado que él es una versión más pequeña del director Wes Craven, quien estrenó en 2005 Red Eye, una cinta con mucha más acción, más suspenso, menos violencia y un guión más sólido. Búscala en streaming. ¿Olvidé decir que Red Eye era con Rachel McAdams? Ahí luce mucho, pero mucho mejor que en ¡Ayuda!

👌👋

Fotografías: cortesía 20th. Century Studios


MUST MOVIES.- Valor Sentimental (MUBI) - CRÍTICA

Dirigida por Joachim Trier; con Renate Reinsve, Stella Skarsgard, Inga Ibsdotter y Elle Fanning. 133 mins. (En streaming en MUBI)

Por Julio Cortés

En los últimos años parece casi un requisito que entre las 10 cintas nominadas al premio Oscar (en la máxima categoría) se incluya el filme que el año anterior a la entrega haya obtenido la Palma de Oro o el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes. Hay varios ejemplos, como Parasites, Anora o The Zone Of Interest (Titane hubiera sido algo extremadamente arriesgado para la Academia de Hollywood). En 2026 ese reconocimiento es para Valor Sentimental (Sentimental Value), el más reciente trabajo de Joachim Trier, un director danés especializado en profundos dramas y que fue aclamado por la crítica en 2021 por The Worst Person In The World, película que lanzó a la fama mundial a la actriz Renate Reinsve

En esta película Reinsve interpreta a Nora, una exitosa actriz de teatro que tras varios años se reencuentra con su padre, Gustav Borg (Stellan Skarsgard), quien fuera un afamado director de cine y que ahora plena regresar con un filme autobiográfico. Nora rechaza el ofrecimiento de Gustav en cuanto a tener el papel principal en la película, por lo que éste elige a Rachel Kemp (Elle Fanning), una joven actriz de Hollywood. Así, con el paso de los días, el director busca afrontar su tormentoso pasado tanto con Nora como con su otra hija, Agnes (Inga Ibsdotter Lilleaas).

Trier es un realizador sobrio y elegante, y se toma su tiempo para adentrarnos en los problemas de sus tres personajes principales: por un lado, el director venido a menos que tiene confianza en el capricho de dar a conocer, a manera de catarsis personal, la historia de su madre. Y por otro, el resentimiento de su hija ante su abandono muchos años atrás. La hermana de Nora es una especie de mediador en ese conflicto, a la vez que busca hacer una nueva vida al preocuparse por su pequeño hijo (Oyvind Hesjedal Loven), marcando así la diferencia entre la falta de atenciones que Gustav tuvo con ellas.

El personaje de Elle Fanning (una actriz que es efectiva tanto en los filmes comerciales como en los de arte) es el que involuntariamente logra un mediano acercamiento entre el padre y la hija, aunque eso no significa que las heridas sanen del todo. Poco a poco los conflictos internos de Nora pasan a ser paralelos con los de Gustav, debido al vínculo familiar y sobre todo a la soledad (ella tiene una relación con un hombre casado, pero su objetivo no es contar con una pareja estable). Hay momentos en los que el director se da el lujo de presumir algunos trucos visuales, como cuando el personaje principal parece ingresar a una casa (cuando en realidad se encuentra en el escenario de un teatro), y una especie de morphing de los rostros de los protagonistas por medio de la luz (el efecto es como el de la presentación de las series y películas en el canal de streaming de Star Wars en Disney+). En el fondo esas técnicas y un trasfondo sociopolítico en el conflicto principal no son necesarios, ya que lo más poderoso aquí es la narrativa, expuesta de mucho mejor manera que en The Barbarian Invasions hace más de 20 años. 

Todo ello nos lleva a la actuación de Stellan Skarsgard, quien se dio a conocer mundialmente en 1996 en la cinta Breaking The Waves, de Lars Von Trier, y que logra ahora uno de sus mejores trabajos. Como el director Gustav Borg, luce muy seguro en varias escenas (como cuando regala a su nieto DVDs de los filmes Irreversible y The Piano Teacher, curiosas elecciones), pero después el personaje no puede contener su soledad, tristeza y desesperación. Valor Sentimental no es una película para todos los gustos; está centrada en las interpretaciones y en el trasfondo de cada secuencia. Pero sus personajes son intensos, y muchos encontrarán en ellos puntos en común.  

👌👌👌

Fotografías: cortesía MUBI

MUST MOVIES.- El Botín (Netflix) - CRÍTICA

Dirigida por Joe Carnahan; con Matt Damon, Ben Affleck, Teyana Taylor, Steven Yeun, Sasha Calle y Kyle Chandler. 113 minutos (Netflix)

Por Julio Cortés

A estas alturas, es ya difícil decir si Matt Damon y Ben Affleck (en ese orden de importancia, por la calidad de trabajos realizados) han estelarizado siete u ocho películas, pues las apariciones breves que han hecho en filmes de corte independiente desde hace tres décadas son bastantes. Resultó una sorpresa que de nuevo protagonizaran un filme para una plataforma de streaming (después de Air, de 2023), pero El Botín (The Rip) los regresa al género de acción, que habían dejado a un lado, por lo menos de manera conjunta.

Damon y Affleck interpretan a dos detectives antinarcóticos (Dane Dumars y J.D. Byrne) afectados por la reciente muerte de su capitana. Una noche acuden a un operativo en una casa frecuentada por traficantes, y ahí encuentran un botín de 20 millones de dólares. Pero tras un tiroteo, Dumars y Byrne sospechan que dentro de su equipo y hasta entre ellos mismos hay un soplón que se quiere quedar con el dinero.

El Botín es un filme escrito y dirigido por Joe Carnahan, quien saltó a la fama en 2002 gracias a Narc, una excelente película sobre policías antinarcóticos estelarizada por Jason Patric y Ray Liotta, y que es difícil encontrar en el streaming, a diferencia de muchas cintas olvidables que están disponibles en plataformas. Matt y Ben son competentes en sus personajes, y muy superiores a los demás integrantes del elenco principal, como Yeun, Calle y Taylor (Kyle Chandler es más sobresaliente, aquí como un policía misterioso). En esta película la mayoría de las escenas son de noche, y uno de los atractivos es la fotografía de Juan Miguel Azpiroz, con claroscuros y colores neón que contribuyen a una atmósfera tensa. 

La primera mitad de la historia contiene muchos diálogos, mientras se lleva a cabo el descubrimiento del botín en la casa. Por un momento el director engaña al espectador, haciéndole creer que esta será una película de bajo presupuesto, algo aburrida y que se asemeje a una obra de teatro. Pero afortunadamente no es así: el filme pasa a tener mucha acción y sorpresas, además de un enfrentamiento (entre cuatro de los personajes) dentro de un vehículo. Los necesarios giros de tuerca para que el público quede satisfecho, por lo menos durante las semanas en las que este trabajo (al fin y al cabo de streaming) mantiene una fiebre mediática.

Al igual que Redford y Newman, Pitt y Clooney, o Stiller y Wilson, Matt Damon y Ben Affleck logran una combinación en pantalla que da como resultado escenas entretenidas, que no resultarían tan efectivas con algún otro actor (ambos dominan el idioma español, y aprovechan para demostrarlo en una secuencia en la que hacen una videollamada con un narcotraficante). El Botín no supera otros trabajos de estas dos estrellas, como The Last Duel, Dogma y la ya mencionada Air, pero agita las aguas un poco, lo cual ya es algo. 

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Fotografías: cortesía Netflix

MUST MOVIES.- Depeche Mode - M (Trafalgar Pictures - Netflix) - CRÍTICA

Dirigida por Fernando Frías, con el grupo Depeche Mode (Dave Gahan, Martin L. Gore, Christian Eigner y Peter Gordeno). 95 mins. (Trafalgar Pictures; estreno en Netflix el 9 de enero)

Por Julio Cortés

Depeche Mode puede considerarse un grupo de música bailable, de tecno y también de rock; todo se engloba en el estilo alternativo, del cual es uno de los máximos exponentes. En 2023 lanzaron Memento Mori, su álbum número 15, grabado ya sin el (aparente) tecladista Andrew Fletcher, quien falleció el año anterior. Vino una gira mundial, en la que visitaron México, llenando el Foro Sol (ahora Estadio GNP Seguros) tres noches. Y eso dio pie a la filmación de M, una película dirigida por Fernando Frías que llegó a los cines en noviembre de 2024, y que ahora está disponible en la plataforma Netflix

"Este documental explora la relación de México con la música, la muerte y la tradición, enmarcada por la serie de conciertos agotados de la banda de synth-pop Depeche Mode". La sinopsis de Netflix no podría ser más certera, porque en realidad esto no se trata de un concierto, sino un documental que provoca cierta confusión en el espectador, debido a que cuando comienza a tomar vuelo, es interrumpido -muchas veces- por pasajes en las que se escuchan poemas escritos por ¿fans? ¿autores reconocidos? sobre la muerte; además de un incómodo guión leído por Daniel Giménez Cacho (un brillante actor, con excelente voz, pero aquí desperdiciado), que intenta transportarnos a un concepto semiesotérico, que nada tiene que ver con la música del grupo originario de Basildon, Inglaterra.

Hay ciertas tomas aéreas del público y del escenario, pero en muchos momentos la imagen digital es tan clara que se asemeja más a un video, restándole la atmósfera que da una película. El empeño del director se reconoce, y aunque hay varios camarógrafos, muchas de las tomas son al ras del escenario, captando las espaldas de los músicos y tomando directamente al público, cuando debería ser al revés. Eso, y la insistencia de incluir imágenes con monitores de televisión (antiguos) que muestran declaraciones -irrelevantes- de ciertos asistentes demeritan un proyecto de tal magnitud. (Inexplicablemente, el documental no presenta una de las mejores canciones de los conciertos, Precious, que fue editada como sencillo para promocionar el álbum doble a manera de soundtrack, y cuyo video puedes ver aquí).

La música de Depeche Mode, por otra parte, es desde luego, brillante. Grandes clásicos como Personal Jesus, Never Let Me Down Again y Enjoy The Silence muestran el arrastre que Gahan y Gore tienen en el público, y hay tracks sobresalientes como Walking In My Shoes, It's No Good y Everything Counts. La mejor época del grupo (de 1983 a 1994) fue cuando estaba el tecladista y arreglista Alan Wilder, y ahora tanto su sustituto (Peter Gordeno) como el baterista Christian Eigner le dan un toque algo rockero a ciertos temas. El desempeño de David Gahan como vocalista sigue siendo más que competente (está en plena forma a sus 63 años), y en la recta final hace su legendario paso de baile twirling.

Parecería que antes de comenzar este trabajo Fernando Frías hubiera tenido dos opciones: filmar una presentación de la banda de principio a fin, para desarrollar un estilo visual (como lo plasmaron D.A. Pennebaker en 101 (1989) y Anton Corbijn en Devotional (1993), los dos filmes clásicos de conciertos de Depeche Mode), o insistir en mostrar viñetas de un aparente concepto que no se adapta a la música de la banda. Frías quiso hacer una combinación, y el proyecto casi se le salió de las manos. El streaming no cuenta con los capítulos en los que se divide una película en DVD, pero afortunadamente los dos medios sí tienen algo en común como complemento: el control remoto, por lo que los fans pueden seleccionar lo mejor de M, que son las canciones de un gran grupo con más de cuatro décadas de carrera.

(Puedes consultar la crítica de Must Music al soundtrack de Depeche Mode: M aquí)

👋👋👎

Fotografías: cortesía Trafalgar Pictures

MUST MOVIES.- Zootopia 2 (Disney) - CRÍTICA

Dirigida por Jared Bush y Byron howard; con las voces de Ginnifer Goodwin, Jason Bateman, Ke Huy Quan, Andy Samberg, Idris Elba, Patrick Warburton, Danny Trejo y Shakira. 108 mins. (Walt Disney Pictures)

Por Julio Cortés

Hay películas de animación que obtienen un éxito sorpresivo, y de inmediato el equipo de producción comienza a trabajar en una secuela, que se estrena dos años después y cuyos resultados pasan a ser menores que los del filme original, resultado de un argumento deficiente y de la prisa por obtener de nuevo esa fórmula que, en esencia, sólo se da una vez. Pero durante mucho tiempo ése no fue el caso de Zootopia, una cinta de Walt Disney Animation Studios que impresionó a propios y extraños en 2016, expandiendo su público poco a poco y convirtiéndose en un clásico del género. Todos ansiaban una segunda parte, que fue cocinándose lentamente y que por fin se estrena, presentando a entrañables personajes y con otros nuevos, que también se quedarán en la memoria de chicos y grandes.

En esta nueva aventura, la coneja Judy Hopps (Goodwin) y el zorro Nick Wilde (Bateman) trabajan ahora como policías, en un caso en el que le deben seguir la pista a un misterioso reptil que llega a Zootopia. Así, deambulan como incógnitos en ciertas zonas de la ciudad, conociendo personajes como la familia Lynxley -conformada por linces-, la castor Nibbles (Fortune Feimster), el reptil Jesús (Danny Trejo) y el alcalde Brian Winddancer (Warburton). Poco a poco Nick y Judy obtienen datos con los que el caso podría conducirlos a un hecho importante en la historia de Zootopia, y con sorpresas para todos los habitantes.

El director de Zootopia, Byron Howard, regresó para esta secuela, pero no Rich Moore, quien fue sustituido por Jared Bush (uno de los guionistas en la primera parte). La esencia de los personajes Judy y Nick Wilde está ahí, y todos los conocemos bien, pero no deja de ser una pareja dispareja, como las conformadas en la saga de Toy Story (Buzz Lightyear y el sheriff Woody) o en la de Monsters Inc. (Mike Wazowski y James Sullivan). Es la receta clásica de las películas buddy cop, lo cual hace esto más atractivo, pues ellos son policías. En cuanto a los animales que van encontrando al investigar el caso, hay unos muy vistosos, como la serpiente Gary o el pintoresco caballo Winddancer. Los linces son los más memorables y carismáticos, aunque la castor y el lagarto mexicano no tienen el atractivo de muchos que vimos en el filme de 2016.

Como todas las secuelas, este filme es en cierta forma mucho más elaborado que el anterior, pero no se desvía por complacer más al público adulto que a los niños -un punto muy bueno-, quienes se divierten mucho viéndolo. Hay detalles graciosos, y son precisamente las apariciones de personajes como como el jege Bogo (con voz de Idris Elba), Gazelle (Shakira), Roedriguez (Alan Tudyk), Mr. Big (Maurice LaMarche) y sobre todo el perezoso Flash (Raymond Persi), quien salva la situación en un momento decisivo. Son momentos fugaces y uno desearía que duraran más, aunque obviamente hay pistas que nos dejan esperanzas para una tercera parte.

La película no está exenta de un defecto: tiene un desenlace demasiado largo, que se desarrolla más allá de los muros climáticos de Zootopia; cuando uno piensa que el caso ya se resolvió, todavía restan diez minutos. Aunque, después de esperar casi una década por esta segunda parte, es comprensible que los directores quisieran ser más detallistas en las escenas de acción. En un año en el que las superproducciones de animación han sido pocas, pero muy impactantes, Zootopia 2 resulta una de las mejores, pues no cae en sentimentalismos ni argumentos incomprensibles. Si le sumamos un villano memorable, tenemos un filme muy sobresaliente en el género. 

👌👍👍👍👍

Fotografías: cortesía Walt Disney Pictures

MUST MOVIES.- Wicked: Por Siempre (Universal) - CRÍTICA

Dirigida por Jon M. Chu; con Ariana Grande, Jeff Goldblum, Cynthia Erivo y Michelle Yeoh. 137 mins. (Universal Pictures)

Por Julio Cortés

Si Wicked es una de las grandes obras musicales de Broadway, el año pasado la película fue uno de los mayores éxitos en los cines a nivel mundial. Gran parte de su atractivo fue contar con la cantante Ariana Grande en uno de los papeles principales, pero el trabajo del director Jon M. Chu (meticuloso en cada una de las escenas de la superproducción) fácilmente fue lo que obtuvo la aceptación del público. El concepto visual, las actuaciones y los temas compuestos por Stephen Schwartz se combinaron en un gran espectáculo cinematográfico. Pero era de esperarse que la cinta se dividiera en dos partes, y un año después ya está aquí Wicked: Por Siempre (Wicked: For Good), esperada por los fans y con un argumento de alguna forma conocido por un porcentaje de espectadores.

La película es el segundo acto de la puesta en escena: Elphaba (Erivo) vive exiliada y se oculta en el bosque de Oz, mientras continúa su lucha por la libertada de los animales silenciados del reino e intenta exponer la verdad que conoce sobre El Mago (Jeff Goldblum). Mientras tanto, Glinda (Grande) se ha convertido en el símbolo de la bondad en todo Oz, viviendo en el palacio de la Ciudad Esmeralda. Ella va a casarse con el príncipe Fiyero (Jonathan Bailey), e intenta una reconciliación entre Elphaba y El Mago, pero todo fracasa, alejando aún más a las dos amigas y con efectos que transformarán sus destinos.

Esta película se centra en el personaje de Erivo; es decir, en Elphaba. Así, vemos los esfuerzos que ella hace por defender a los animales, pero también se enfrenta a Glinda, en una secuencia que es intensa, pero también conmovedora. A medida de que el conflicto aumenta, también aparecen los personajes clásicos de El Mago de Oz, entre ellos Dorothy (interpretada por Bethany Weaver). Fiyero demuestra su amor por Elphaba en una escena que ha causado cierta polémica, pero que en mi opinión no es motivo para un escándalo. Goldblum es un actor carismático, y de nuevo da muestras de ello como El Mago, ya no tan encantador, sino siniestro y temeroso ante una sorpresiva noticia.

El fastuoso diseño de producción de Nathan Crowley fue punto clave en la primera parte, pero también aquí, así como los efectos especiales de Tom Bailey y su equipo. Hay algunos momentos de la película en los que uno olvida la pantalla verde de la preproducción y se ve trasladado a ese mundo de fantasía, aunque sigo pensando en que el concepto visual -con los colores verde y rosa de algodón de azúcar- es demasiado parecido al del video de la canción Me!, de Taylor Swift y Brendon Urie. En cuanto a las secuencias musicales, la mejor, sin duda, es en la que se escucha la balada The Girl In The Bubble, interpretada por Ariana, quien supera en esa faceta a Cynthia.

Para disfrutar al máximo Wicked: Por Siempre es necesario haber visto la anterior película. Esta secuela tambien tendrá bastante éxito, recaudará mucho dinero en los cines y seguramente estará nominada a varios premios Oscar, pero es notable que este año no hubo una competencia con otro filme, como sucedió en 2024 al enfrentar a Wicked con Gladiator II. Al ver los créditos finales, no dejaba de preguntarme qué es lo que les falta a estos dos trabajos de Chu para convertirse en clásicos. Y minutos después lo descubrí: no tienen un tema musical memorable, un número 1 verdaderamente popular. Titanic lo tuvo; Frozen lo tuvo; Rocky lo tuvo. Vamos, hasta The Wizard Of Oz lo tuvo. En ese sentido, Wicked: For Good no podía ser perfecta.

👌👋👍👍

Fotografías: Cortesía Universal Pictures

(Para ver la crítica del soundtrack de Wicked: For Good, ingresa aquí

MUST MOVIES.- Los Ilusionistas 3 (Corazón Films) - CRÍTICA

Dirigida por Ruben Fleischer; con Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Dave Franco, isla Fisher y Rosamund Pike. 112 mins. (Corazón Films)

Por Julio Cortés

La película de 2013 Now You See Me contaba con un argumento atractivo, por lo menos al leerlo: un grupo de ilusionistas se dedican a robar bancos durante sus presentaciones, y recompensan al público asistente con el botín. Pero el filme en sí no era muy trascendente o emocionante. Sin embargo, tuvo una secuela en 2016, igual de tibia en intensidad, pero que demostró que había cierto número de seguidores a las aventuras de esos magos, interpretados por buenos actores, como Jesse Eisenberg, Woody Harrelson y Dave Franco. Casi diez años tuvieron que pasar para que ahora llegue a los cines una nueva cinta en la serie, Los Ilusionistas 3 (Now You See Me: Now You Don't), la cual, sin duda, es la más entretenida.

Daniel Atlas (Eisenberg), Merritt McKinney (Harrelson), Jack Wilder (Franco) y Henley Reeves (Isla Fisher), ilusionistas conocidos como Los Cuatro Jinetes, son reclutados nuevamente para una misión compleja. Ahora deben infiltrarse en una compañía minera para robar un diamante que está en poder de Veronika Vandenberg (Rosamund Pike) y exponer la corrupción de ésta. Pero además, Daniel, Merritt, Jack y Henley deberán de trabajar con Charlie (Justice Smith), Bosco (Dominic Sessa) y June (Ariana Greenblatt), quienes conforman una nueva generación de ilusionistas.

Esta película es una mezcla de las secuelas de la saga de Ocean's Eleven (protagonizadas por George Clooney y Brad Pitt) y las de The Fast And The Furious (con Vin Diesel). Las nuevas generaciones no están obligadas a conocer esos filmes, pero describiré aquí la fórmula: en cada cinta de la serie que se va estrenando, al elenco principal -de dos o tres actores- se le van agregando integrantes. El presupuesto aumenta, y con ello las misiones de la banda generalmente son en países más lejanos y exóticos. El toque final es un villano -o villana- que se luce con sus fechorías, y en algunas ocasiones resulta ser un pariente -lejano o cercano- a uno de los protagonistas. Con algunas retorceduras, esa receta no falla para las superproducciones del verano o el otoño.

Lo que hace buena a Los Ilusionistas 3 es que Los Cuatro Jinetes no son odiosos, sino desenfadados. Vestidos elegantemente, nunca caen en la violencia, sino que recurren a sus trucos para enfrentar los obstáculos que se les presentan (en esta ocasión les hacen ver su suerte en un gigantesco tanque de agua). Morgan Freeman aparece como Thaddeus Bradley, el mentor en la sociedad secreta The Eye, y su personaje trata de disimular la ausencia por el que hacía Michael Caine (un actor actualmente retirado). Isla Fisher siempre luce muy bella, pero quien resulta irresistible es Pike, decidida a quedarse con un gigantesco diamante, ignorando una sorpresa que le tiene uno de los magos. La escena en la que ella aparece con Harrelson en un cuarto de interrogatorios es emocionante y efectiva.

El director Ruben Fleischer ya había trabajado con Woody Harrelson en las excelentes cintas Zombieland y Zombieland: Double Tap, pero aquí logra que la película corra rápido, sin ningún momento aburrido (tal vez el único punto negativo sean los nuevos personajes, un tanto arrogantes y verdes en cuanto a experiencia junto a Los Cuatro Jinetes). Lo mejor de Los Ilusionistas 3 es un detalle en el que decenas de realizadores no se fijan desde hace más de dos décadas: el que cualquier persona que vea esta cinta, sin conocer los dos primeros filmes de la saga, entienda perfectamente el argumento. En una época en la que las producciones de Star Wars, Disney, Dreamworks y Marvel resultan incomprensibles sólo si uno ve una cantidad considerable de filmes previos y series en streaming, lo que se ofrece aquí resulta más que un respiro de alivio para el espectador casual.

👍👍👍

Fotografías: Cortesía Corazón Films