Dirigida por Aaron Horvath y Michael Jelenic; con las voces de Chris Pratt, Anya Taylor-Joy, Jack Black, Brie Larson y Charlie Day. 98 mins. (Universal Pictures)
Por Julio Cortés
En 2023 The Super Mario Bros. Movie se perfilaba para ser la película más exitosa de ese año, pero nadie contaba con que tres meses después se estrenaría Barbie, un filme de triste memoria que poco a poco ha pasado a causar risas involuntarias, como aquellas películas de la "sga" de Twilight. Afortunadamente eso no detuvo a los directores Aaron Horvath y Michael Jelenic, que ahora presentan Super Mario Galaxy: La Película (The Super Mario Galaxy Movie), de nuevo con un gran elenco en las voces y más ambiciosa en adaptar el videojuego de Nintendo que es ya todo un clásico.
Los hermanos Mario (con voz de Chris Pratt) y Luigi (con voz de Charlie Day) han regresado, y ahora viven en el Reino Champiñón. Ellos ayudan a la princesa Peach (con voz de Anya Taylor-Joy), pero también conocen a Yoshi (con voz de Donald Glover), un dinosaurio que se convierte en su compañero de aventuras. La fiesta de Peach desencadena eventos que hacen que Mario y Luigi emprendan un viaje para detener los malvados planes de Bowser Jr. (con voz de Benny Safdie) y salvar a la princesa Rosalina (con voz de Brie Larson).
Desde la primera escena los niños quedarán fascinados por las aventuras de los hermanos plomeros y sus amigos. Pero más que coloridas viñetas, el objetivo de los directores es que éstas se asemejen a las distintas fases del videojuego, ganando puntos y pasando a otras etapas. Como espectador, casi me pierdo en el vertiginoso viaje de Mario y Luigi, porque cada detalle es, a la vez, un chiste privado: el viaje en motocicletas, unos pingüinos bailarines y unas calaveras con sombreros rancheros. Rosalina y Peach son hermanas, pero la única diferencia que noté entre ellas fue el color de su vestido (y una sombrilla). Más distintos vi a Bowser Jr. y su padre (este último con voz de Jack Black, nunca tan ocupado como para no trabajar en este tipo de filmes), que por momentos son villanos y al minuto siguiente más bien personajes bufonescos.
En comparación con la primera parte, este filme está aún más depurado, pero el problema consiste precisamente en eso: Matthew Fogel quiere incluir en el guión cada uno de los elementos del videojuego, ya sea la aparición de algún personaje -por mínima que sea-, o la secuencia en que Mario y Luigi se transforman en bebés. Por momentos todo está tan saturado de hongos, o monstruos, o máquinas, que es necesario algo de quietud. Un punto extra va para Fox McCloud (con voz de Glen Powell), un zorro piloto y estrella del videojuego Star Fox, que bien podría tener su propia película (como el Gato con Botas de Shrek). Desgraciadamente su tiempo en pantalla es corto.
Nunca he estado de acuerdo en ver un filme incompleto, pero éste es un extraño caso en el que si alguien llegara 5, 10 o 15 minutos tarde a la función quedaría igual de satisfecho que el resto del público, pues en la historia son fácilmente distinguibles los buenos, los malos y el conflicto principal. Super Mario Galaxy: La Película es colorida y visualmente impresionante, y aún así, no puedo recomendarla del todo, por ser hecha más para fans obsesivos que para espectadores normales. Una secuela está bien, pero es suficiente; no se necesita una tercera parte. Ahora que, si eso apareciera en dos años, claro que sería mejor que Barbie, al igual que varias decenas de películas más.
👌👌
(Fotografías: cortesía Universal Pictures)


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