Mostrando entradas con la etiqueta Blockbusters. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Blockbusters. Mostrar todas las entradas

MUST MOVIES.- Moana (Disney) - CRÍTICA

Dirigida por Thomas Kail; con Catherine Laga'aia, Dwayne Johnson, Rena Owen y John Tui. 115 mins. (Disney)

Por Julio Cortés

De los filmes live action de Disney basados en cintas de animación, uno de los más comentados (aunque no muy esperado) desde su filmación fue Moana, ya que cuenta en su elenco principal con Dwayne Johnson The Rock. Él dio su voz al personaje de Maui en la película de 2016, y realmente él fue quien apoyó en gran parte que este nuevo proyecto viera la luz (en un sentido más positivo y diferente a lo que hizo Jamie Lee Curtis en la secuela de Freaky Friday, de la cual es mejor no ahondar en detalles). Las canciones de Moana fueron escritas por Lin-Manuel Miranda (alguien nada ajeno a Disney), y es precisamente uno de sus amigos, Thomas Kail, el que fue elegido para dirigir esta versión de 2026.

Moana (Catherine Laga'aia) es una chica que vive en la isla polinesia Motunui, y ha sido elegida por el océano para regresar a Te Fiti (la diosa de la naturaleza) una piedra preciosa conocida como "el corazón verde", que fue robado tiempo atrás por el semidiós Maui (Dwayne Johnson), para darle a la humanidad el poder de la creación. Mientras Moana se alista para convertirse en la nueva jefa de la isla, decide emprender un viaje, encontrar a Maui y que éste devuelva el corazón, pues sólo así regresará la prosperidad a Motunui y se reducirán las tormentas en el mar. El problema es que el semidiós perdió tanto la joya como su anzuelo mágico.

Esta producción de Moana fue muy costosa, y resulta arriesgado poner a un director de obras musicales como Kail a cargo de algo que implica mucho (pero mucho) CGI. Afortunadamente su trabajo aquí es competente, pero su gran apoyo es que casi todo el público conoce el filme original. Hay buenas secuencias, como en la que Moana y Maui se enfrentan a los Kakamora (unos piratas con forma de cocos) y otras que transcurren de noche, lo cual da pie a un colorido espectáculo. Lo malo es que cuando surge el momento de mayor emoción comienzan las canciones tipo Broadway. Siempre he dicho que todas estas películas deberían de contar con una versión alterna, NO singalong (en las que el público canta siguiendo la letra), sino SIN canciones, lo cual restaría mucho tiempo y le daría dinámica a la historia. También ayudaría mucho que los DVDs (sí, siguen saliendo a la venta DVDs de estos filmes) contaran con una versión sin esos tracks, pero lo que se ve en pantalla es el producto terminado, por lo que es muy difícil que esa tradición desaparezca.

La joven actriz australiana Catherine Laga'aia (hija del actor Jay Laga'aia, el capitán Typho en dos películas de Star Wars) está bien en el personaje de Moana, aunque en estos casos la prueba más difícil es lo que venga en su carrera (o ¿alguien recuerda a Mena Massoud como Aladdin?). Afortunadamente aquí no hay pretexto para polémicas de blackwashing como surgió en The Odyssey o How To Train Your Dragon, pero lo cierto es que Johnson es demasiado viejo para interpretar al Maui de animación (la peluca que usa el actor siempre fue calificada por el público como ridícula). Aunque Catherine y Johnson hacen buen equipo y son héroes bastante agradables, todo reafirma que los diseños en las cintas originales transmiten a los niños un carisma singular, y de ahí su éxito a nivel mundial.

También destaca la participación de la gran actriz neozelandesa Rena Owen, en el papel de la abuela Tala, pero ese acierto contrasta con el error de no haber incluido más escenas con Pua, el cerdo que es la mascota de Moana, y que en la versión animada aparece mucho en pantalla. Este live action se distingue de otros muchos en que la historia original casi es respetada al cien por ciento, dejando a un lado la moda de las versiones libres que tanto han polarizado al público. La película es colorida y entretenida, pero sólo provoca que el impacto de recordar que ya pasaron diez años desde la original Moana -un filme en un grado superior- sea más fuerte.    

👌👌👇

(Fotografías: Cortesía Walt Disney Pictures)

MUST MOVIES.- Supergirl (Warner Bros.) - CRÍTICA

Dirigida por Craig Gillespie; con Milly Alcock, Matthias Schoenaerts, Eve Ridley y Jason Momoa. 108 mins. (Warner Bros.)

Por Julio Cortés

El plan que tiene el director y productor James Gunn junto con Peter Safran como CEOs de DC Studios para llevar a la pantalla grande un gran número de historias de los superhéroes de los cómics de DC es tan extenso y complicado que podría explicarse en tres o cuatro párrafos. El trabajo de Gunn (más que el de Safran) comenzó en 2025 con la superproducción Superman (la crítica está disponible aquí, en Must Movies), pero ya desde entonces se informó que estaba muy avanzada la producción de un filme alterno (o spin-off), Supergirl, con Milly Alcock (estrella de la serie House Of The Dragon) en el papel principal.

Milly Alcock interpreta a Kara Zor-El, una joven proveniente del planeta Krypton, y que en la Tierra fue recibida por su primo Kal-El/Superman (David Corenswet). Kara lleva una vida desenfadada, acompañada de su perro Krypto, pero un día, al celebrar su cumpleaños 23, conoce a Ruthye (Eve Ridley), una chica que le pide ayuda para emprender un viaje y así vengar la muerte de sus padres. El responsable es Krem (Matthias Schoenaerts), el peligroso líder de un grupo de piratas espaciales que también se dedica a secuestrar jóvenes para venderlas. Kara finalmente acepta la propuesta, ya que durante un enfrentamiento Krem le disparó un dardo venenoso a Krypto, por lo que hay poco tiempo para que ella obtenga el antídoto y así salve a su mascota.

Teniendo una total libertad en DC, Gunn siempre quiso adaptar la serie de libros ilustrados Supergirl: Woman Of Tomorrow, escritos por Tom King e ilustrados por Bilquis Evely. Pero a diferencia de lo que hizo en Superman, en esta ocasión él no escribió el guión; esa tarea se la confirió a Ana Nogueira, una actriz que debuta ahora en esa faceta para largometrajes. Desgraciadamente los resultados pasan a ser un desorden, un catálogo de influencias y personajes calcados de otras películas. El enfoque feminista está bien, pero se muestra a Kara como una chica odiosa (por lo menos en tres cuartas partes del filme), que luce mucho menor a la edad que tiene y que guarda un resentimiento absurdo. Cuando ves en este spin-off aparecer al héroe de la cinta que le dio pie -en este caso Superman-, y te cae mucho mejor que Supergirl, significa que estamos ante una película con grandes problemas. 

El personaje Ruthye es, en varias secuencias, más estelar que el de Kara; ambas chicas deben enfrentarse a Krem, un villano realmente temible, con el rostro cubierto de piercings y acompañado de una banda de piratas-motociclistas dedicados, entre otros crímenes, a la trata. Jason Momoa (una vez más con el mismo look de siempre, aunque aderezado con un maquillaje copiado al del rockero King Diamond) ayuda a Kara, pero...¿no es esto demasiado parecido en ciertos puntos a Mad Max: Fury Road, con el desierto, el ambiente post-apocalíptico, tipos con look punk, cuero y demás? Los planetas, el espacio, salvar a la ciudad, todo eso ha quedado de lado, para presentar una historia de rescate que podría presentarse de mucha mejor manera en una serie de televisión de Star Wars o Darryl Dixon. El director Craig Gillespie (Fright Night, Cruella), no puede hacer mucho, más que lograr algunas emocionantes escenas de acción (no pasan de tres). La verdadera víctima es Matthias Schonaerts, el gran actor belga que, por desgracia, selecciona los filmes menos indicados al trabajar en Hollywood.

Un interminable finale (de casi 20 minutos) coloca a esta película junto a superproducciones como The Flash, Shazam! y Captain Marvel, que tienen como raíz del problema un guión forzado, demasiado ambicioso y en el que se insiste hacer una versión libre de la historia clásica del superhéroe (o las superheroínas), disfrazado de "nuevo enfoque" (la cinta también tiene un error de continuidad en cuanto a argumentos: en Superman, Kara luce el cabello completamente lacio, y aquí lo tiene completamente ondulado). Supergirl tiene sus momentos, pero no los suficientes para ser un buen filme basado en comics. Si James Gunn tiene entre sus planes hacer películas aisladas de personajes relacionados con Superman, como Green Lantern, Metamorpho, Mister Terrific o Hawgirl (al fin y al cabo, todo es para competir con las cintas de Marvel que cuentan con un elenco extenso), es urgente que alguien le diga que debe parar. 

✊✊👇

(Fotografías: Cortesía Warner Bros. Pictures)

MUST MOVIES.- Toy Story 5 (Disney) - CRÍTICA

Dirigida por Andrew Stanton; con las voces de Tom Hanks, Tim Allen, Joan Cusack y Conan O'Brien. 102 mins. (Disney)

Por Julio Cortés

La última vez que supimos algo acerca de los personajes Buzz y Woody fue hace siete largos años, y ha transcurrido el tiempo suficiente para que los estudios de animación Pixar y la compañía Disney prepararan otra película de la saga de Toy Story. Ahora fue Andrew Stanton -responsable de éxitos como Finding Nemo y WALL-E- el elegido para dirigir esta nueva aventura. Una tarea difícil, porque hay que captar la atención tanto del público infantil como del adulto. Además, había que superar un tropiezo grave: Lightyear, de 2002, un intento de spin-off que resultó un fracaso y... que es mejor olvidar.

La niña Bonnie (con voz de Scarlett Spears), quien ahora es dueña de juguetes como el astronauta Buzz Lightyear (con voz de Tim Allen), la vaquera Jessie (con voz de Joan Cusack), el caballo Bullseye y el perro Slinky (con voz de Blake Clark), recibe como regalo de sus padres una tablet llamada "Lily" (con voz de Greta Lee), supuestamente para combatir su timidez y entrar en contacto con otros niños. Pero la llegada de Lily inquieta mucho a Jessie, quien nota que Bonnie está prefiriendo más ese dispositivo que a los juguetes, por lo que llama a su amigo Woody (con voz de Tom Hanks) para intentar que la diversión vuelva a ser la de antes.  

¿Es realmente necesaria una quinta película de Toy Story? Pues sí, y no. Sí, porque es necesario casi eliminar de la serie la cuarta parte, en la que un personaje que era muy secundario en las primeras aventuras pasaba a ser la líder, dejando al vaquero y al astronauta casi como sus asistentes; también porque ahora, por fin, se le da la importancia a lo largo de todo el argumento del filme a Jessie y a Buzz Lightyear (una pareja singular que es la favorita de gran parte del público). Y no, porque realmente las cintas de la saga que permanecen como clásicas son las dos primeras, de 1995 y 1999. Aunque pueden lucir ahora primitivas por la tecnología de aquel entonces, tuvieron buenos guiones que combinaban drama, acción y humor, además de largas secuencias finales realmente emocionantes. La tercera parte se defendía, aunque era demasiado sentimental y contaba -caso curioso en una película de Pixar- con un villano carismático y memorable. Ahora ese papel es para una tablet, representando el eterno conflicto entre lo automatizado y lo que funciona sin control (pero con la imaginación). 

La gran Joan Cusack regresó tras una muy larga ausencia para darle su voz al personaje de Jessie, que se distingue por nunca darse por vencida. Ella quiere mucho a su dueña Bonnie, pero ésta es muy tímida y no tiene amigos. Sus padres creen que con la tablet -y las redes sociales, por supuesto- lo logrará, pero todo desemboca en un conflicto en el que Jessie termina en una granja cerca donde vive una niña llamada Blaze, que a su vez tiene otros juguetes (un receptor de GPS, una cámara y un entrenador para ir al baño, este último con la voz de Conan O'Brien). La aventura principal va dirigida a las niñas, y quizá pensando en ello Stanton (junto con la guionista Kenna Harris) ideó unos episodios alternos como complemento, y que involucran a decenas de juguetes de Buzz Lightyear que se disponen a ayudar a Buzz y a Woody. Esas secuencias, que muestran toda una tropa de astronautas, están muy bien hechas y es lo más memorable de la película. Desgraciadamente, la inclusión de los personajes de antaño, como Ham, el Señor Cara de Papa o el perro Slinky es muy forzada, y su aparición realmente es breve.

La línea argumental y el mensaje de Toy Story 5 están bien planeados, y es seguro que la película será uno de los grandes éxitos de 2026, tanto por la nostalgia como por la época en la que se estrena. Pero desgraciadamente la realidad es muy distinta, y cada año niños más y más pequeños usan dispositivos electrónicos, además de que estos últimos nunca van a "redimirse", por lo que los juguetes "viejos", o son de colección, o se desecharán más pronto. En ese sentido, la consecuencia de ese mensaje ni está expuesta por completo, ni refleja bien el panorama del aislamiento social, provocado en gran parte precisamente por esas adicciones. Es como una broma cruel, o en el mejor de los casos, demasiado suave. Tampoco hay que ser tan serios con un filme de este tipo, por lo que después de aclarar eso, no hay que subestimar la curiosidad del público por saber si hay alguna mejoría en esta cinta en comparación con las anteriores de la serie, así que, en resumen, Toy Story 5 no le llega a las primeras dos, es un poco menos buena que la tercera, y mucho mejor que la cuarta.

☝👇✋

(Fotografías: Cortesía Disney)

MUST MOVIES.- Amos Del Universo (Sony Pictures) - CRÍTICA

Dirigida por Travis Knight; con Nicholas Galitzine, Jared Leto, Idris Elba, Camila Mendes y Alison Brie. 140 mins. (Sony Pictures)

Por Julio Cortés

Es curioso, pero muchas películas de ciencia ficción, basadas en caricaturas, en comics o en videojuegos fueron completamente vapuleadas por el público, u olvidadas. Las nuevas generaciones ignoran de su existencia. Hay varios ejemplos: Captain America (no, no la de Chris Evans), The Lone Ranger (no la de Armie Hammer) y Super Mario Bros. (con John Leguizamo). Pero en 1987, la cinta Masters Of The Universe, con Dolph Lundgren, corrió con la misma suerte que The Ewok Adventure o Labyrinth (esta última actualmente un cult classic); el proyecto de llevar nuevamente a la pantalla grande el personaje de He-Man comenzó hace casi diez años, y conllevó cambios de guionistas, actores y directores. Para los estudios, ya no importa que el actor principal tenga poca o mucha experiencia, siempre y cuando cuente con cierta personalidad, pues la prueba de fuego es no encasillarse en el papel. Nicholas Galitzine protagoniza Amos Del Universo (Masters Of The Universe), que es otra de las superproducciones con la que comienza un verano devastador, en cuanto a competencia de filmes se refiere.

En la película, Adam Glenn (Galitzine) es un joven que vive en Oklahoma, luego de que se le trasladó ahí desde que era niño, con el objetivo de salvar su vida. Él es en realidad el príncipe del reino de Eternia, y tiene muy claros sus recuerdos de cuando estuvo ahí. Pero también se le dio la Espada del Poder, que se perdió cuando llegó a la Tierra. Adam se dedica a buscar el arma, y tras encontrarla, es atacado por uno de los sirvientes del malvado Skeletor. Pero al mismo tiempo llega Teela (Camila Mendes), una guerrera a quien el joven conoce desde años atrás. Así, Adam viaja con ella a Eternia para salvar a su familia y enfrentar a Skeletor (quien se distingue por tener su cráneo descarnado).

Uno de los principales problemas con las películas de este tipo es que, si es que llega a hacerse una secuela, la primera parte debe de narrar los orígenes del personaje principal. La introducción no debe llevarse mucho tiempo, pero ¿45 minutos dedicados a eso, exponiendo a Adam como un perdedor -más que Eddie Brock en Venom- en una oficina? El director Travis Knight intenta mantener esa combinación de ciencia ficción con aventuras de hechiceros y espadas que se manejó muy bien en la serie de dibujos animados de 1983, pero pareciera insistir en que este filme debe de tener a la fuerza decenas de personajes innecesarios, a manera de superhéroes, como en Guardians Of The Galaxy, en la película más reciente de Superman, en Deadpool & Wolverine o en X-Men. No, He-Man y Skeletor no son mutantes; son los dos personajes principales aquí, y eso debía de respetarse, pero en aras de una saga a-lo-Marvel y a-lo-DC falla todo el clímax de la cinta.

En cuanto a las actuaciones, Nicholas Galitzine logra un personaje  agradable y valiente; Idris Elba está bien como Man-At-Arms (aunque ciertos detalles inventados por los guionistas son cuestionables), la bella Camila Mendes se defiende como Teela, y no hay que olvidar a Alison Brie como la sexy villana Evil-Lyn. El gran show aquí es Jared Leto, quien de forma hábil da en el punto exacto del carácter malvado de Skeletor, sin perder sus diálogos humorísticos. La música es de Daniel Pemberton, pero hay un colaborador especial: Brian May, guitarrista del grupo Queen y experto en cintas con este efecto kitsch. Su inimitable sonido está presente a lo largo de muchas escenas, pero un grave error de él y Pemberton es incluir en una secuencia el tema Princes Of The Universe, del filme Highlander, de 1986. Irrumpir con una canción que fue usada en cine para un contexto completamente diferente es como si en Twilight se usara la balada My Heart Will Go On, de Titanic. En sí, un efecto negativo...y hasta bizarro.

Hay un buen detalle con la aparición fugaz de Lundgren, y las escenas adicionales tras los créditos son adecuadas para dar continuidad a la historia. Se nota que Travis Knight estudió a fondo el concepto visual de los dibujos animados de He-Man para trasladarlo a cine, con sus colores chillantes, rocas de utilería y, por supuesto, la pantalla verde como principal herramienta para paisajes. Amos Del Universo es una película orientada especialmente al público infantil, más que a los fans apasionados. Con el tiempo pasará a ser una cinta no muy memorable, tal y como varias de las que mencioné al principio de esta crítica. Pero el verla me dio la fuerza necesaria, y con bases, para hacer una advertencia a los detractores de un filme de 1980, lo cual siempre había querido escribir: nunca, pero nunca, vuelvan a hablar mal de Flash Gordon

👆👍👇

(Fotografías: cortesía Sony Pictures)

MUST MOVIES.- The Mandalorian And Grogu (Walt Disney Studios) - CRÍTICA

Dirigida por Jon Favreau; con Pedro Pascal, Jeremy Allen White, Sigourney Weaver y Brendan Wayne. 132 mins. (Walt Disney Pictures)

Por Julio Cortés

Siete años son demasiados, y ese tiempo fue el que transcurrió desde que la película The Rise Of Skywalker se estrenó en cines. A partir de entonces han pasado muchas cosas, como el surgimiento de la plataforma Disney+, que ha dado a conocer varias series con personajes del Universo Star Wars; unas más buenas que otras, y con distinto número de fans. Pero el espectáculo de presentar un filme a manera de blockbuster es único, y aquí está ya por fin The Mandalorian And Grogu (extrañamente sin título en español), cuyos personajes principales, del exitoso programa The Mandalorian (con tres temporadas, de 2019 a 2023), pasaron a ser favoritos del público.

La película nos muestra al cazador de recompensas Din Djarin (Pedro Pascal) y a su pequeño aprendiz Grogu trabajando para la Nueva República. La coronel Ward (Sigourney Weaver) le ofrece la misión de encontrar a un militar llamado Coin (Jonny Coyne), pero a esto se le suma rescatar a Rotta (con voz de Jeremy Allen White), hijo del gángster Jabba The Hutt, quien ha desaparecido y es buscado por sus primos gemelos. Se sospecha que Rotta fue secuestrado y que se encuentra en los dominios del siniestro lord Janu. 

Jon Favreau y Dave Filoni son productores de varias series de Star Wars para Lucasfilm, una de éstas The Mandalorian, y ahora Favreau funge como director de la película. Es notable que él, Filoni y Noah Kloor se tomaron su tiempo para escribir el guión, resaltando una vez más la personalidad del cazarrecompensas Djarin, basado en el hombre sin nombre de Clint Eastwood en la trilogía de filmes dirigidos por Sergio Leone. Porque detrás de todo el contexto de ciencia ficción, esta cinta es un western, con batallas, prisioneros y villanos (hay dos personajes que en realidad son uno, pero ése es un detalle que no revelaré). La primera parte de la historia se centra en el mandaloriano cuando va en busca de Coin, pero la segunda muestra sus enfrentamientos tanto con los malvados gemelos Hutt como con Embo, un ser de la raza Kyuzo realmente peligroso y sin piedad ante quienes son su objetivo. También hay monstruos aterradores, como una serpiente en el foso de los Hutts muy parecida a una flor que aparecía en la película de Pink Floyd (sí, sé que muchos me entenderán).

La mayoría del tiempo el rostro de Pedro Pascal está oculto tras un casco, y esa es la imagen clásica del personaje. Sin embargo, me atrevería a decir que en muchas escenas que implican esfuerzo físico no es él quien aparece, sino Brendan Wayne, actor experto en acrobacias y nieto de John Wayne. Eso no demerita el trabajo de Pascal, quien también convence (de la misma forma que lo hizo Karl Urban al nunca quitarse el caso en Dredd) en una larga secuencia que se desarrolla en el bosque, con Grogu -favorito de los niños- como héroe principal. Din Djarin (también llamado Mando) asume una postura de padre soltero y protector, pero también de maestro. Es un deleite ver a Sigourney Weaver en esta película (sobre todo en los 15 minutos finales), y es cuando uno se pregunta: ¿qué estaba haciendo la actriz cuando la película original de Star Wars era todo un fenómeno? Ella protagonizaba Alien, una cinta que se convertiría en otro clásico del género. 

The Mandalorian And Grogu también reservaba una sorpresa para los fans: el personaje coestelar de Rotta, cuya voz fue hecha por Jeremy Allen White (la estrella de la exitosa serie The Bear). Si en 1991 el propio Arnold Schwarzenegger se encargo de hacer más atractivo al Terminator de la segunda película de esa saga con una personalidad opuesta al de la primera, Rotta muestra una forma de ser diferente al Jabba de Return Of The Jedi. Además, los buenos efectos especiales (que de seguro obtendrán una nominación al premio Oscar) hacen que, sorprendentemente, el Hutt se vea real. El laureado músico sueco Ludwig Göranson logró desde la serie de televisión un tema memorable (con influencia de la fanfarria de John Williams para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984), pero aquí tiene otro acierto: un pasaje con una línea melódica de arreglo electrónico como el del hit Poker Face, de Lady Gaga, que le da mucha modernidad al asunto. Jon Favreau logra esa tensión característica de los episodios de la serie, pero lo mejor de todo es que, si no has visto The Mandalorian, entenderás perfectamente este argumento. Apenas estamos a finales de mayo, y ya tenemos uno de los mejores filmes del verano, y del año. 

👍👍👍👍

(Fotografías: cortesía The Walt Disney Company)

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - Resident Evil (Sony Pictures)

No, esta no es otra película en la saga protagonizada por Milla Jovovich; es un nuevo reboot, dirigido por Zach Cregger, quien obtuvo mucho éxito el año pasado por Weapons, una de las cintas más premiadas. Él mismo asegura que Resident Evil no se parecerá en nada a su anterior trabajo, pero sí estará cargado de violencia y una atmósfera oscura. Austin Abrams (quien apareció en Weapons y en la serie de televisión Euphoria) lleva el rol estelar, pero el único punto negativo de la película es Paul Walter Hauser. El público es quien decidirá si hace de esta historia de horror un éxito en las taquillas.

ESTRENO: SEPTIEMBRE  18

MUST MOVIES.- Mortal Kombat II (Warner Bros.) - CRÍTICA

Dirigida por Simon McQuoid; con Karl Urban, Jessica McNamee, Hiroyuki Sanada, Adeline Rudolph y Lewis Tan. 116 mins. (Warner Bros)

Por Julio Cortés

La película Mortal Kombat, en un reboot que inició en 2021, tuvo resultados aceptables en las taquillas a nivel mundial, lo cual refleja la aceptación del público adicto al videojuego a las adaptaciones cinematográficas del mismo. La tendencia ahora es que las secuelas tardan demasiado en estrenarse, por lo que el impacto no tiene puntos medios: puede ser mal o bueno. Sorprendentemente, los productores de Mortal Kombat II tenían un as bajo la manga.

Los fans de esta saga (y gamers) saben perfectamente cuál es el argumento de la cinta, y describirlo para que sea fácilmente comprensible resulta toda una aventura. En esta secuela hay un nuevo personaje (que es clásico en el videojuego), Johnny Cage (Karl Urban), un actor de películas de artes marciales que es reclutado por el dios del trueno Raiden (Tadanobu Asano) y por Sonya Blade (Jessica McNamee) para unirse a los luchadores del Reino de la Tierra, en un torneo en el que se enfrentarán a los geurreros del Mundo Exterior. Con la ayuda de la princesa Kitana (Adeline Rudolph) ellos buscan vencer al malvado emperador (Martyn Ford).


Pocas veces he visto que una película cuente con tantos pósters individuales de personajes como material promocional. Tal vez sólo en las secuelas de X-Men o Avengers, pero a la vez eso genera un comparativo: la división del bien y del mal en los bandos de Mortal Kombat es igual a la de los mutantes buenos contra los mutantes malos (o rebeldes) de Marvel, la de los caballeros Jedi contra los sith lords de Star Wars y hasta los enfrentamientos -pasajeros- del equipo del Capitán América y el de Iron Man; a eso se le pueden sumar las de muchas otras películas. Aquí, la segunda mitad de la historia es una serie de combates con artes marciales que se van volviendo rutinarios, pero que para los fans pasarán a ser muy emocionantes. Es la misma acción vertiginosa de la película de Demon Slayer, con mucha sangre CGI, pero la idea es que refleje los efectos de los combates que se ven en el videojuego (uno de sus creadores, Ed Boon, hace una fugaz aparición como un bartender).


Esta es una producción estadounidense, pero gran parte del personal involucrado es australiano, comenzando por el director Simon McQuoidJessica McNamee y Josh Lawson, quien interpreta a un irritante personaje llamado Kano. El pase mágico de McQuoid para que esta película -que originalmente se estrenaría en el otoño de 2025- no se quedara en el olvido fue incluir a Karl Urban como Johnny Cage, que es lo rescatable del filme. Tras estelarizar Dredd en 2012, el neozelandés se ha anclado en películas y series de ciencia ficción, como The Boys, gracias a la cual fue revalorado. Aquí Urban da todo para imprimirle al personaje ese aire de cinismo y valentía; esperen a verlo con divertidos diálogos al desafiar a Baraka (CJ Bloomfield) y al departir con sus nuevos amigos frente a una fogata. Son los chispazos necesarios para romper con lo flojo de otras escenas.

Mortal Kombat II no es una película para todos los gustos, ya que el argumento no resulta muy comprensible si no se vio la primera parte (en los ochentas las secuelas de Friday The 13th mostraban al principio un resumen del filme anterior para adentrar bien al público en la "nueva" aventura, por más superficial que ésta fuera). Tampoco cuenta con el atractivo o potencial de los estrenos del verano, y es un extraño caso en el que la última media hora supera -por mucho- a todo lo que se vio antes del desenlace. Tiene sus momentos, pero esos sólo se deben a su estrella principal.

👍👍

(Fotografías: cortesía Warner Bros. Pictures)

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - Mutiny (Lionsgate)

Las películas de Jason Statham (uno de los reyes del cine de acción) a veces son un gran éxito, pero es envidiable la disciplina que tiene el actor británico al trabajar cada año en un nuveo proyecto. Su personaje casi siempre es el mismo: con distinto nombre, pero su pasado y las circunstancias se adaptan al entorno en elq ue se desarrolla la historia. Ahora interpreta a un guardia de seguridad privada que es acusado injustamente de haber matado a su mejor amigo, por lo que va en busca del verdadero asesino. Mutiny es dirigida por el francés Jean-Francois Richet, responsable de dos grandes filmes en el género: Assault On Precinct 13 y Ma 6-T Va Crack-er.

ESTRENO: AGOSTO 21

MUST MOVIES.- El Diablo Viste a La Moda 2 (20th Century Studios) - CRÍTICA

Dirigida por David Frankel; con Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, Kenneth Branagh y Justin Theroux. 119 mins. (20th. Century Studios)

Por Julio Cortés

Durante años, Meryl Streep y Anne Hathaway se negaron a trabajar en una secuela de The Devil Wears Prada, en parte debido a que su convivencia no había sido la mejor durante el rodaje, pero también por otros compromisos. La película se convirtió en un éxito mundial, pero nadie pensaba que iba a quedarse en el gusto del público femenino; tiene un culto mayor que el de cintas como Legally Blonde o Bridget Jones's Diary. Pero en los últimos años, con la aparición de otras segundas partes de famosos filmes, el proyecto de El Diablo Viste a La Moda 2 (The Devil Wears Prada 2) fue concretándose poco a poco, reuniendo al elenco original, al director David Frankel e incluso a la guionista Aline Brosh McKenna.

La película nos muestra de nuevo a Andy Sachs (Anne Hathaway), quien hace 20 años trabajó para Miranda Priestly (Meryl Streep); ésta continúa como editora en jefe de la revista de moda Runway. Andy se ha convertido en una reconocida periodista, pero luego de quedarse sin trabajo, es contratada por Irv Ravitz (Tibor Feldman), propietario de la compañía en cuyas marcas figura Runway, ya que está interesado en que Andy sea una de las editoras, pero Priestly no lo sabe.  

Han pasado dos décadas desde que The Devil Wears Prada se estrenó, y tanto el mundo de la moda (pasarelas, alfombras rojas en entregas de premios y hasta la Met Gala) como las formas de promoverlo han cambiado mucho. Esta secuela comienza bien, dando un panorama muy distinto en cuanto a la situación de la revista (ficticia) Runway. El personaje de Stanley Tucci, Nigel Kipling, le comenta varias cosas interesantes a Andy: la publicación ya no cuenta con gran tiraje, la gente quiere verla rápidamente, pero sólo en Internet, y lo que tiene prioridad ahora son las redes sociales, los likes, y sobre todo, los patrocinadores. Eso pone en problemas a Miranda, ya que cuando está por obtener un ascenso Ravitz muere, dejando a cargo a su heredero Jay (B.J. Novak, luciendo igual que en Inglorious Basterds). Priestly se ve obligada a no tener los lujos que se daba (y que eran gratis, por supuesto), pero ni ella, ni Kipling ni Emily Charlton (Emily Blunt) ponen sus barbas a remojar por sus empleos. A partir de ahí, el conflicto principal se vuelve algo muy frívolo y con poco drama. 

Nadie duda que McKenna trabajó mucho en el guión, inventando entre varios personajes conflictos que no llegan a ser traiciones, así como negociaciones demasiado que, por lo menos ahí, son muy fáciles de concretarse. Los roles de Lucy Liu y Kenneth Branagh son incluidos a la fuerza, así como una aparición de Lady Gaga y los amigos -periodistas- de la protagonista, los cuales no llegan a crear empatía con el espectador. Naturalmente (y con una carrera de más de cuatro décadas) Meryl Streep puede hacer este trabajo con la mano en la cintura, pero si algo la distinguía en la primera parte era su actitud tiránica. Ahora su vulnerabilidad es un pretexto para darle ese baño de justificaciones a su personalidad, como ha sucedido en películas centradas en villanas como Cruella de Ville, Maléfica o Harley Quinn, por lo que aquí también entra lo caricaturesco. 

Debo admitir que, al igual que con muchas otras películas, cuando hace 20 años salí de ver El Diablo Viste a La Moda no imaginaba que iba a tener tanto éxito. Nunca ha sido una de mis cintas favoritas, pero también reconozco que lo que encantó al público (sobre todo a las chicas), más allá del ambiente fashion que mostraba, era que, en el fondo, el filme mostraba a una persona que se enfrentaba a una jefa opresiva y déspota, saliendo airosa de situaciones adversas (ahora le llaman resiliencia). Eso era adaptable y atemporal; su principal atractivo. Las situaciones expuestas en El Diablo Viste a La Moda 2 son más de fantasía, con muy pocas probabilidades de suceder, a todos los niveles. En ese sentido, esta secuela es superficial, pero una cosa es segura: junto a la segunda parte de Freaky Friday (por la que muchos esperaron 22 años), ésta es más respetable, por lo menos en glamour.

👋👋

(Fotografías: Cortesía 20th. Century Studios)

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - Minions & Monsters (Universal)

¿Es necesaria una nueva película sobre los Minions? Aparentemente sí, sobre todo para el público infantil, que puede convertir en un éxito este filme sobre los personajes amarillos que (por casualidad) se volvieron  muy populares a raíz de la cinta de animación Despicable Me (que ya lleva tres secuelas). Los Minions ahora hacen un casting de monstruos, porque están decididos a filmar una película. En las voces de algunos personajes destacan estrellas como Trey Parker, Zoey Deutch, Jeff Bridges y Christoph Waltz. La competencia directa de Minions & Monsters en las taquillas son las superproducciones  Supergirl y Moana.

ESTRENO: JULIO 1

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - Coyote vs ACME (Warner Bros.)

Una pregunta muy popular durante más de seis décadas es: ¿por qué los aparatos que usa el coyote para atrapar al correcaminos en las caricaturas de Warner Bros. siempre fallan? Y eso es precisamente el tema de esta película, que se filmó en 2022 y cuyo guión se escribió cuatro años antes. Coyote vs ACME muestra al popular personaje demandando a la empresa de esos defectuosos instrumentos. Hay animación combinada con actores reales, como John Cena, Will Forte y Tone Bell. El destino de este filme es un volado: puede convertirse en el último gran éxito de este verano, o tendrá el mismo destino de películas con los personajes de Warner, como Space Jam: A New Legacy y Looney Tunes: Back In Action, las cuales es preferible olvidar.

ESTRENO: AGOSTO 28

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - Spider Man: Brand New Day (Sony)

La anterior película de la saga de Spider-Man (No Way Home) se estrenó hace ya media década. El personaje tiene ya un público cautivo, y el tiempo que ha hecho que la expectativa por la nueva cinta Spider-Man: Brand New Day sea mayor. Este proyecto marca el regreso del director Destin Daniel Cretton, cuyo anterior filme -Shang-Chi And The Legend Of The Ten Rings- resultó un inesperado éxito. Tom Holland regresa con el rol de Spider-Man; hay varios villanos, pero también apariciones de otros actores que han interpretado personajes del Universo Marvel, como Mark Ruffalo, Jon Bernthal y Charlie Cox. Spider-Man: Brand New Day podría convertirse en el mayor éxito de taquillas en Estados Unidos durante el verano.

ESTRENO: JULIO 31

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - The Odyssey (Universal)

Desde hace 20 años toda película del director Christopher Nolan es una superproducción y tiene una campaña publicitaria a nivel mundial. Además, se informa sobre el rodaje desde un año antes del estreno. The Odyssey, basada en la obra de Homero, lleva a Matt Damon en el papel principal; lo que ha causado algo de polémica en los últimos meses es el resto del elenco (en el que destacan Robert Pattison, Tom Holland, Anne Hathaway, Charlize Theron y Zendaya), pero eso no le quita al filme ser uno de los principales estrenos este año, con miras a resultar nominado al premio Oscar (el anterior trabajo de Nolan fue la muy aclamada Oppenheimer). Lo que todos piden es que no dure más de tres horas.

ESTRENO: JULIO 17

MUST MOVIES.- Estrenos para el verano 2026 - Moana (Disney)

Ninguno de los live action de los estudios Disney ha superado al filme original (de dibujos animados o de animación) en los que está basado, por lo que cada vez que se estrena una versión con actores, la publicidad se centra en la curiosidad por saber si, por fin, el nuevo trabajo será espectacular. Moana resultó un éxito a nivel mundial hace diez años, y esta producción responde más al deseo de Dwayne The Rock Johnson por verse en pantalla caracterizado como Maui (un personaje agradable, al que le dio voz en esa cinta) que al debut en cine para la joven actriz australiana Catherine Laga'ria (hija de Jay Laga'ria, quien fue el capitán Typho en dos películas de Star Wars). Moana como live action puede dar la sorpresa y ser un filme convincente, pero mientras tanto, la peluca que usa The Rock no es nada parecida al cabello del semidios Maui.

ESTRENO: JULIO 10