Dirigida por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett; con Samara Weaving, Kathryn Newton, Elijah Wood, Sarah Michelle Gellar, David Cronenberg y Shawn Hatosy. 108 mins. (20th. Century Studios)
Por Julio Cortés
Resulta un tanto extraño que Boda Sangrienta 2 (Ready Or Not 2 - Here I Come) aparezca siete años después de la primera parte. Una cosa es que Practical Magic 2 o The Devil Wears Prada 2 vayan a estrenarse en cines más de dos décadas después de que los filmes originales obtuvieran fans cautivos; la importancia recae en sus elencos principales y un tanto en el argumento. Pero todo tiene explicación aquí: los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett presentaron Ready Or Not en 2019, y luego hicieron dos películas de la saga de Scream (en 2022 y 2023). Sí, las que tuvieron en roles principales a Melissa Barrera y Jenna Ortega, interpretando a dos hermanas. Quizá en respuesta a que ya no se requirieron sus servicios como realizadores para Scream 7, se dieron a la tarea de trabajar en Here I Come, que ahora presenta a Kathryn Newton como...sí, adivinaron: la hermana del personaje de Samara Weaving.
El argumento de la película comienza tan sólo horas después de que Grace (Weaving) sobrevivió al brutal ataque de la familia Le Domas. Ella descubre que ha alcanzado el siguiente nivel de ese juego, pero esta vez la acompaña su hermana Faith (Newton), quien fue a visitarla al hospital. Tras ser secuestradas, Grace tiene una sola oportunidad para sobrevivir, mantener con vida a Faith y reclamar el trono del concejo que controla el mundo. Cuatro familias rivales la persiguen y quieren matarla, pues saben que con ese título quien gane lo gobernará todo.
En cuanto a la dirección, Bettinelli-Olpin y Gillett se muestran en la zona de confort en la que están desde Ready Or Not, sin arriesgarse en escenas y mostrando cómo las hermanas van matando a los integrantes de ¿un concejo? ¿una mafia? ¿una organización? No se dan más detalles al respecto, sólo que "controlan todo", a la policía y a otras familias, y que un anillo da el poder absoluto (de eso sabe muy bien Wood, por The Lord Of The Rings). Los realizadores parecen obsesionados por mostrar el mayor número de personajes explotando y dejando a los demás salpicados de litros de sangre (falsa, por supuesto). Pero así como Eli Roth convenció a su ídolo Ruggero Deodato de hacer una aparición fugaz en Hostel: Part II, aquí hace acto de presencia David Cronenberg, el maestro original del body horror, cuyos personajes en una de sus cintas -Scanners- llegaban al punto de que les explotaba la cabeza. La diferencia es de que Roth con sus películas quiere provocar pánico en el público, al grado de querer salirse de la sala, por la tensión y el sadismo. En Boda Sangrienta 2 uno no sabe si reír o enfurecerse durante muchas escenas.
La fiebre por las comedias de horror no tiene mucho tiempo desde que se retomó, y poco a poco su éxito irá desvaneciéndose de nuevo. Hay algunas películas que sobresalen en el género, como Violent Night, que invariablemente generan críticas encontradas. Lo malo es cuando, en vez de impresionar con la violencia, todo cae en lo ridículo, como en el caso de Boda Sangrienta 2. Los actores y actrices trabajan bien, pero el ver a las heroínas recuperarse rápida y milagrosamente de heridas casi mortales, luciendo siempre un maquillaje perfecto, manejando armas improvisadamente y a la perfección, y con ridículas secuencias de pelea aderezadas con música retro-romántica para atenuar el supuesto sadismo, es demasiado. Esta película no llega ni a impresionar como cualquiera del payaso Terrifier, ni a divertir como el trailer de la nueva Scary Movie (y eso, subrayando que ese filme no se ha estrenado aún). Y de que Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett seguirán en esto...bueno, eso es seguro.
👋👎
(Fotografías: Cortesía 20th. Century Studios)


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