MUST MOVIES.- Pasajero (CineCANÍBAL) - CRÍTICA

Dirigida por Harry Lighton; con Harry Melling, Alexander Skarsgard, Douglas Hodge y Lesley Sharp. 107 mins. (CineCANÍBAL)

Por Julio Cortés

El año pasado una de las más grandes sorpresas en el Festival de Cannes fue Pasajero (Pillion), el debut en largometrajes para el director británico Harry Lighton. Más allá de la promoción generada por el renombre de sus dos estrellas principales (Harry Melling y Alexander Skarsgard), la película es el resultado de un profundo trabajo actoral y de un depurado guión, escrito por el propio Lighton, quien adaptó el libro Box Hill, de Adam Mars-Jones.

Melling interpreta a Colin, un chico tímido que vive con sus padres y que trabaja cantando (como parte de un cuarteto) en un restaurante. Una noche conoce a Ray, quien forma parte de una banda de motociclistas y tiene una vida misteriosa. Casi de inmediato Colin se enamora, y a los pocos días ambos inician una relación en la que uno es el dominante y el otro el sumiso. Pero con ello, el joven ve transformada su vida en múltiples formas, sin imaginar las consecuencias que todo eso le traerá.

El gran número de escenas atrevidas en Pasajero es tan sólo una capa que poco a poco se va desvaneciendo hasta mostrar una historia de amor, no tan bien tratada como en My Own Private Idaho (un clásico), pero sí mucho mejor que en Call Me By Your Name o en 120 BPM (tomando en cuenta que el argumento de este último filme tenía un importante contexto social). Con humor, pero también con lágrimas, Lighton se adentra en la relación que se va complicando, no por culpa de la persona que cede, sino por la que ordena. La muestra de las costumbres en la banda de motociclistas gays -con sus encuentros íntimos y un singular picnic sexual en un bosque- transmite el mensaje de que es una tribu urbana como muchas otras, a la que Colin ingresa tanto por curiosidad como el creciente interés que tiene por Ray, un hombre de personalidad opuesta, cuyo misterio es lo que más le atrae, al grado de cambiar drásticamente de imagen.

Los problemas comienzan tras un encuentro -formal- de ambos hombres con los padres de Colin, y una fuerte discusión que involucra a la madre de éste (interpretada por Lesley Sharp) con Ray. Resulta dolorosa una escena en la que el protagonista le pregunta al motociclista si ya puede dormir otro día en su cama, recibiendo una tajante negativa. En la recta final de la cinta hay una secuencia muy bien hecha, en la que ambos salen al cine y luego descansan en un parque. Es evidente que Ray comienza a enamorarse, mostrando una vulnerabilidad que él mismo no se permite. Es una persona que oculta algo en su pasado, y por lo cual no quiere comprometerse, con efectos inevitables. 

Es inevitable que en las últimas escenas el público no sienta algo de compasión por Colin, quien sale transformado interiormente por todas sus experiencias. Pasajero no es una película para todos los gustos, pero eso no quiere decir que no tenga momentos muy brillantes y un guión sin duda interesante, reflejo de que Harry Lighton tiene futuro como director, y no sólo en este género. Se nota el sentimiento que le puso a su trabajo, y cualquier filme que logre que uno sienta afecto por sus personajes principales vale la pena.  

👍👍👍

(Fotografías: Cortesía CineCANÍBAL)

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