Luego de la película navideña que estelarizó en 2025 junto con sus hermanos (y que pasó sin pena ni gloria para muchos), Nick Jonas presenta un nuevo álbum como solista, lleno de baladas en las que intenta emular a cantantes como Justin Bieber, Shawn Mendes e incluso Taylor Swift. El problema es que cada uno de esos artistas alcanzó la fama mundial cuando Nick ya era un joven con experiencia, haciendo gira como parte de los Jonas Brothers (él tiene actualmente 33 años). Sunday Best comienza bien, con una canción titulada Sweet To Me, pero pasa a ser una colección de temas en los que Jonas no demuestra ser maduro, sino más bien aburrido. Cuando se decide por algo bailable es en Seeing Ghost, track 90 por ciento igual a Sucker, uno de los éxitos que logró con sus hermanos, y a la vez una alarmante aferramiento al pasado. Otros tracks -Hope y 911- son reflejo de haber escuchado demasiadas veces (al grado de la obsesión) los más famosos sencillos de Teddy Swims y Stephen Sanchez. El mejor momento del álbum es Aphrodite, la única canción en la que deja escuchar una propuesta realmente interesante. Parece increíble, pero hasta la fecha la mejor producción de este artista es Who Am I, de 2010, cuando era protegido de Elvis Costello y en la que se hacía acompañar de un grupo llamado The Administration. En comparación con ese disco, Sunday Best es exclusivo para las más acérrimas fans de Nick Jonas.
Otros lanzamientos de la semana recomendables:
Silversun Pickups - Tenterhooks (New Machine)
Puscifer - Normal Isn't (Sony Music)
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